EFEShanghái (China)

Millones de ciudadanos celebran hoy el Día Mundial del Medio Ambiente, que este año tiene a China como país anfitrión global de las Naciones Unidas y a la contaminación del aire como protagonista, un problema que causa cada año cerca de siete millones de muertes.

Cuatro millones de esas muertes, señalan datos oficiales, ocurren en la región de Asia y el Pacífico, en la que también se encuentran las diez ciudades más contaminadas del mundo (siete en India, dos en Pakistán y una en China).

La ciudad oriental china de Hangzhou se eligió este año como centro de la lucha contra la contaminación atmosférica, ya que China es vista por la ONU como el ejemplo a seguir por los otros grandes contaminantes mundiales.

Con este día, Naciones Unidas busca instar a los gobiernos, la industria, las comunidades y a los individuos en todo el mundo a unirse para explorar las soluciones a este problema global a través de las energías renovables y las tecnologías sostenibles.

En el acto central de hoy participó la directora en funciones del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA), Joyce Msuya, quien aseguró que "el éxito de China en la reducción de la contaminación del aire en menos de una generación es increíble".

En ciudades como Pekín, por ejemplo, los niveles de partículas finas cayeron un 35 por ciento en los últimos 5 años a través de estrictos estándares de emisiones de vehículos, el fomento del uso del transporte eléctrico o de las bicicletas y limitando el uso de calderas de carbón.

Msuya leyó un mensaje del secretario de la ONU, Antonio Guterres, en el que recordó que las muertes y enfermedades causadas por la contaminación del aire son producto de partículas que penetran en el cuerpo y que provienen de fuentes como la quema de combustibles fósiles para energía y transporte, las industrias química y minera, la quema de residuos o los combustibles para calefacción.

"En el Día Mundial del Medio Ambiente, les pido a cada uno de nosotros que actuemos para que podamos respirar más fácilmente. Desde presionar a políticos y empresas hasta cambiar nuestros propios hábitos, podemos reducir la contaminación y combatir el cambio climático", apuntó Guterres.

En opinión de Liu Qian, especialista de Asia Oriental en contaminación del aire de Greenpeace, el caso de China es "único" porque "aunque el nivel de contaminación del aire sigue siendo muy alto en algunas zonas, en los últimos años las mejoras han sido impresionantes", contó a Efe.

"El progreso de reducción de la contaminación en China le demuestra al mundo que es posible luchar con políticas estrictas y acelerando el cambio energético hacia energías renovables. Pero, puesto que no hay fronteras en el aire, necesitamos urgentemente que todos los gobiernos e industrias colaboren juntos para acelerar un futuro más sostenible", apuntó la activista.

Así, "las acciones no han de ser solo nacionales o regionales, sino globales".

Las celebraciones por este día han recorrido todo el mundo: desde una carrera ciclista en Kenia a la plantación de árboles en la India, pasando por actividades comunitarias de limpieza en Etiopía y en Japón; todo ello contra el impacto de una 'epidemia' de la que ningún rincón del planeta está a salvo.

La contaminación del aire es además un acelerador de la crisis climática ya que es, por ejemplo, el principal factor del deshielo de los glaciares, muchos de ellos milenarios.

Y su desaparición podría ser desastrosa, ya que de ellos beben y viven millones de personas en todo el mundo: de los glaciares y las nieves perennes de la cordillera del Himalaya, por ejemplo, sacian la sed 1.800 millones de personas, según Greenpeace.

El día de hoy también sirvió para sellar compromisos dentro de las iniciativas existentes fomentadas por la ONU. Así, nueve nuevos gobiernos estatales, locales y regionales se unieron a la campaña "BreathLife" con la que se comprometieron a llevar la calidad del aire a niveles seguros en 2030 y a colaborar en las soluciones de aire limpio.

Estas son Bogotá (Colombia), Lalitpur y Katmandú (Nepal), Honduras, Bogor City (Indonesia), la República de Moldavia, Mónaco, Montevideo (Uruguay) y México (varios estados del país).

Esta suma, señala la ONU, eleva el número de ciudades, regiones y países que participan en la campaña a 63, que representan a 271,4 millones de ciudadanos en todo el mundo.