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El Ministerio de Salud de Nicaragua reportó este martes otros nueve muertos a causa de la COVID-19, con lo que el número de fallecidos se elevó a 83, así como 349 nuevos contagios, todos registrados en los últimos siete días

El total de fallecidos por la COVID-19 desde que la pandemia ingresó a Nicaragua, a mediados de marzo pasado, es de 83, y el de personas contagiadas de 2.519, según las cifras presentadas por la titular del Ministerio de Salud, Martha Reyes, en su informe semanal.

De esa forma, el acumulado de muertes causadas por la pandemia de COVID-19 en Nicaragua creció en un 12,2 % en los últimos siete días, y el de casos confirmados en un 16,1 %, de acuerdo con los datos del Ministerio.

Los datos oficiales contrastan con los presentados por el independiente observatorio Ciudadano COVID-19, una red de médicos y voluntarios de toda Nicaragua, que contabiliza 6.775 contagiados, y 1.878 muertes, de las cuales 1.749 son sospechosas por coronavirus y 129 por neumonía, hasta el pasado día 24.

Ese observatorio, con base en la información de los médicos, reportan la muerte de 34 médicos con signos de COVID-19.

Asimismo, la funcionaria indicó que "se presentaron otros fallecimientos de personas que han estado en seguimiento, debido a tromboembolismo pulmonar, diabetes mellitus, infarto agudo al miocardio, crisis hipertensivas, y neumonías bacterianas", pero no dejó claro ni la cantidad ni si los pacientes estaban diagnosticados con COVID-19.

La ministra también reportó 349 nuevos casos confirmados en las mismas fechas, para totalizar 2.519 personas infectadas con COVID-19 desde que fue reportado el primer paciente, el 18 de marzo pasado.

Reyes se refirió a otras 2.182 personas que el Ministerio ha "atendido y dado seguimiento responsable y cuidadoso", sin explicar si se trata de pacientes de COVID-19, o de casos sospechosos.

Además, reportó que un total de 1.750 pacientes de la COVID-19 se han recuperado.

Hasta ahora el Gobierno de Nicaragua no ha establecido restricciones para contener la propagación de la pandemia, y promueve aglomeraciones, aunque acepta algunas medidas de prevención desde mayo pasado.

La posición del Gobierno nicaragüense ha despertado preocupación en organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA), así como en sus dependencias dedicadas a la salud y los derechos humanos.