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Los ciudadanos de L'Aquila y del resto de localidades de la región de Los Abruzzos han recordado los once años del devastador terremoto que causó 309 víctimas, pero ahora encerrados en casa a causa del coronavirus. Casas de las que tuvieron que huir de madrugada y muchos nunca pudieron volver.

La pandemia ha devuelto desgraciadamente al centro histórico de L'Aquila, que lentamente recuperaba su vida, el aspecto espectral de los días posteriores a aquel terremoto del 6 de abril que a las 3.32 de la madrugada devastó pueblos enteros y la capital de Los Abruzos.

La zona roja de L'Aquila cerrada durante años tras el seísmo, vuelve ahora a ser una "zona roja" con todas las actividades cerradas y los habitantes que por fin pudieron volver a sus casas confinados por el coronavirus.

Durante la madrugada un gran rayo azul proyectado hacia el cielo desde la Plaza del Duomo y la iluminación de algunos de los lugares símbolos de la tragedia como calle XX Settembre, la Casa del Estudiante, Piazzale Paoli, calle D'Annunzio.. han recordado las 309 víctimas de esta tragedia.

Las campanas tocaron otras tantas veces y en las ventanas se encendió una vela, pero no hubo la tradicional procesión y la concentración en la plaza que el año pasado reunió a 15.000 personas.

"En la conmemoración del aniversario del terremoto en este periodo hay un nuevo velo de tristeza. La emergencia del coronavirus no se ha logrado enmudecer la memoria del devastador seísmo de 2009", escribió el arzobispo de L'Aquila, el cardenal Giuseppe Petrocchi, en un mensaje a los habitantes.

"Han pasado 11 años de la noche más larga y dolorosa de nuestra vida y hoy la recordamos en este silencio ensordecedor de la plaza del Duomo. Un silencio que amplifica y añade dolor por nuestros seres queridos, víctimas del terremoto del 6 de abril y por los caídos por el coronavirus", dijo durante la ceremonia el alcalde, Pierluigi Biondi, en la Iglesia de Santa María del Suffragio, donde está la capilla conmemorativa de las víctimas del terremoto.

El presidente de la República, Sergio Mattarella, en un mensaje recordó: "El aniversario de este año se celebra en un contexto excepcional, marcado por una peligrosa pandemia a la que estamos llamados a enfrentarnos con toda la capacidad, responsabilidad y solidaridad con la que somos capaces".

"Una emergencia nacional y mundial se cruzó en esa ruta de reconstrucción por la que atraviesan los aquilanos, que ya ha producido resultados importantes pero que aún requiere dedicación, tenacidad y trabajo", explicó Mattarella, que abogó por que la "reconstrucción de L'Aquila siga siendo una prioridad y un compromiso imperativo".

Tras el terremoto, cerca 80.000 habitantes de Abruzzo tuvieron que salir de sus casas y son miles los que aún no han podido volver o no se les ha dado una nueva vivienda y siguen en los prefabricados o contenedores que se les entregó como alternativa.