EFECiudad de Panamá

Panamá, que vive una cuarta ola pandémica impulsada por la variante ómicron, reportó este viernes 2.213 nuevos casos de la covid-19 y una defunción, que elevaron a 495.920 los contagios confirmados y a 7.428 las muertes por la enfermedad en 21 meses de pandemia.

Es el segundo día seguido en que se registran más de 2.000 casos - el jueves fueron 2.664 frente a los 1.348 del miércoles- tras la detección de ómicron la semana pasada, de la que se han confirmado ya "más de 46 casos", dijo ayer el titular del Ministerio de Salud (Minsa), Luis Francisco Sucre.

Sin embargo la cifra de hospitalizados, aunque ha subido levemente, sigue baja: 25 están en unidades de cuidados intensivos (UCI) y 148 en sala general.

Aislados en sus casas hay 12.501 infectados, mientras que 194 los están en hoteles.

En las últimas se aplicaron 21.282 pruebas para detectar la enfermedad, que arrojaron una positividad del 10,4 %, lejos del 5 % o menos que la Organización Mundial de la Salud (OPS) considera un parámetro de control de la pandemia.

En cuanto a la vacunación, desde el 20 de enero pasado hasta este viernes se han administrado 6.297.894 dosis de los preparados de Pfizer, el mayor proveedor del país, y AstraZeneca, indicó el Ministerio de Salud en su reporte diario.

De ese total, 3.124.910 corresponden a primera dosis; 2.812.163 a segunda; 353.419 refuerzo autorizado a mayores de 16 años, y 7.402 son terceras dosis aplicadas a pacientes inmunosuprimidos.

En Panamá, un país de 4,28 millones de habitantes, el 81,4 % de la población objetivo de la vacunación anticovid - los mayores de 12 años - tienen el esquema completo (dos dosis), y el 90,5 % una dosis.

Ante la llegada al país centroamericano de la variante ómicron, reportada el pasado 20 de diciembre y que tiene transmisión comunitaria, las autoridades reiteraron el llamado a vacunarse contra la covid-19 y redujeron de 6 a 3 meses el plazo para administrar, tras la segunda dosis, el refuerzo vacunal a los mayores de 16 años.

También se han suspendido las fiestas públicas por el fin de año para evitar las aglomeraciones, aunque no se han aplicado restricciones a la movilidad de la población.

El ministro Sucre dijo el jueves que se prevé que la pandemia mantenga una alza hasta al menos mediados de enero.

La ómicron "parece ser menos grave causando hospitalización", por lo que más allá de centrar la atención en el número de casos, hay que hacerlo en la capacidad hospitalaria y trabajar para mantener la mortalidad en los niveles más bajos posibles, dijo a Efe el titular de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), el doctor Eduardo Ortega-Barría.