EFEPekín

El número de casos de covid continúa en aumento en Pekín, que mantiene sus restricciones para hacer frente al brote al tiempo que contempla relajar las cuarentenas que exige a los viajeros que entran en la capital china desde fuera del país.

Las cifras oficiales de casos positivos en Pekín aumentaron hasta los 83 confirmados en las últimas 24 horas, superando por primera vez en los últimos meses a Shanghái (este, 55), que ve cómo el peor brote en China desde el inicio de la pandemia mejora en cuanto a números, pero no tanto así en cuanto a las restricciones.

En la capital, si bien las pruebas PCR son solo obligatorias en algunos distritos, sí que se requiere de un resultado negativo en los últimos siete días para usar el transporte público, aunque muchos establecimientos y edificios piden uno de 48 horas para poder entrar en ellos.

El número total de infecciones desde que comenzó el actual rebrote -el pasado 22 de abril- se eleva a 1.501, con una curva de contagio en ascenso que la inamovible política gubernamental de “cero covid”, aplicada de manera implacable en los últimos rebrotes a causa de la contagiosa ómicron, no ha conseguido frenar en la capital.

CUARENTENA 7+7 PARA VIAJEROS INTERNACIONALES HACIA PEKÍN

Unas cifras que contrastan con el hecho de que el Gobierno municipal pequinés esté meditando renovar sus requisitos de cuarentena para los viajeros internacionales, según la prensa local, con una política de "7+7" consistente en aislamiento obligatorio de siete días en un hotel seguido de siete días de monitoreo en el hogar.

Estas medidas buscarían complacer a los inversores extranjeros, reduciendo el periodo de estadía en los hoteles, actualmente establecido en diez días, y evitar así un éxodo de expatriados, recoge hoy el diario hongkonés South China Morning Post.

De confirmarse este cambio en la política de entrada a la capital china, sería la segunda ocasión durante el mes de mayo en la que los requisitos varían, reduciéndose de los 14+7 iniciales para todas las personas que llegan del extranjero, incluido Hong Kong.

La anterior modificación, implementada el 7 de mayo, fue realizada “en respuesta a la variante ómicron, que tiene un período de incubación más corto y parece causar síntomas clínicos más leves”, según las autoridades.

El primer ministro chino, Li Keqiang, afirmó a los delegados de empresas extranjeras en un simposio la semana pasada que estaban trabajando "aliviar" el impacto en las empresas extranjeras al abordar los problemas de logística, la reanudación de la producción y la entrada de personal al país, según la agencia estatal de noticias Xinhua.

REANUDAN BAJO MÍNIMOS EL TRANSPORTE PÚBLICO EN SHANGHÁI

Mientras, en Shanghái se reanudó parcialmente el servicio de transporte entre distritos, a través de cuatro líneas de metro funcionando de 7 de la mañana a 8 de la noche y con trenes viajando a intervalos de 20 minutos, en una clara muestra de lo que aún le queda por recorrer a la metrópoli.

A su vez, 273 rutas de autobuses también reanudaron sus servicios cubriendo los principales hospitales de la ciudad, además de aeropuertos y estaciones de tren, en los que se han visto durante la última semana colas de personas que han aprovechado la reducción de restricciones para intentar escapar de la urbe tras más de dos meses de confinamiento.

Unos servicios que los ciudadanos podrán utilizar siempre y cuando dispongan de un resultado negativo no mayor de 48 horas en las pruebas de PCR, que han empezado a realizarse con incluso robots para evitar posibles cadenas de contagio entre el personal a cargo de realizar las mismas.

Unos vehículos en los que se halla un sistema integrado por un robot desarrollado en Shanghái que es capaz de realizar los testeos en 30 segundos sin intervención externa, han sido ubicados en distintos puntos de la ciudad con el fin de crear unos circuitos en los que nunca se tarde más de 15 minutos en realizarse una prueba de PCR.