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Las fuerzas armadas de Perú tienen desplegados cerca de 10.000 militares en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), la mayor cuenca del país, donde también se esconden los remanentes del grupo armado Sendero Luminoso, indicó hoy el ministro peruano de Defensa, Jorge Nieto.

Durante una reunión con la Asociación de Prensa Extranjera en el Perú (APEP), Nieto prefirió no especular sobre el número de los integrantes de Sendero Luminoso que se mantienen en la zona, a los que definió como "una firma que da servicios a las bandas y clanes del narcotráfico", y cuyos miembros pueden ser al menos cien.

El ministro indicó que en el VRAEM están acantonados tres batallones de infantería y uno de ingeniería con el objetivo desde los últimos meses de lograr el control efectivo territorial de la zona, por lo que auguró más enfrentamientos como el que recientemente dejó dos muertos.

"El problema es la geografía, que es muy complicada. Desplazarse en algunos puntos implica pasar del nivel del mar a una altitud de 4.000 metros en solo un día", comentó Nieto.

Añadió que los remanentes de Sendero Luminoso también han sufrido golpes importantes en los últimos días como parte de la contraofensiva de los militares en la zona, una amplia y agreste área de selva montañosa, ubicada en el sur de Perú y declarada en permanente estado de emergencia, lo que delega la seguridad a los militares.

Nieto anunció que hay ocho de los 46 municipios que componen el VRAEM en proceso de poder abandonar el estado de emergencia porque en sus jurisdicciones no se ha registrado ninguna acción armada en los últimos dos años, lo que les califica como "distritos pacificados".

Sobre el narcotráfico, el ministro de Defensa comentó que las fuerzas armadas destruyeron en el último año 243 laboratorios de producción de droga en el VRAEM, y que los vuelos de avionetas que trasladan la sustancia ilícita hacia Brasil o Bolivia han disminuido gracias a que desde el año pasado hay una ley sobre interceptaciones.

En el VRAEM se cultiva la hoja de coca con la que se producen unas 270 toneladas de cocaína al año, lo que supone el 70 % del total de esa droga que produce Perú, según la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida).

Sin embargo, Nieto alertó que el narcotráfico se ha desplazado hacia las zonas de frontera, especialmente a los límites con Brasil y Colombia, zonas en la que advirtió de un incremento de las acciones criminales por parte de numerosos clanes pequeños.

Nieto abogó por fortalecer la coordinación con las fuerzas armadas de los países vecinos para facilitar el trabajo de inteligencia y que las actividades en cada territorios sean "complementarias, y cuando se pueda, también conjuntas".