EFESan Salvador

Cientos de pobladores de la localidad salvadoreña de El Mozote recibieron hoy en la plaza central de la comunidad los restos de 3 niños y 3 adultos ejecutados por el Ejército en 1981, acto que marcó el centro de la conmemoración del 37 aniversario de la masacre de unos 1.000 campesinos.

Unas 300 personas se congregaron para recibir las pequeñas cajas con los restos de las víctimas, exhumadas en 2015 y entregadas a sus familiares este viernes, y colocar ofrendas flores al monumento con los nombres de las personas masacradas.

Durante los actos de conmemoración, que se alargarán hasta el domingo con la inhumación de los restos de los 3 niños y 3 adultos, se escucharon testimonios de sobrevivientes, música popular y las palabras de la procuradora salvadoreña de Derechos Humanos, Raquel Caballero.

Caballero, según la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), insistió "en que deben ser aprobadas las iniciativas de ley que posibiliten el cumplimiento de las medidas de reparación ordenadas por la CorteIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos), respecto del delito de lesa humanidad que implicó las masacres de El Mozote y lugares aledaños".

Reina Claros, quien recibió los restos de su madre y tenía 3 años de edad cuando ocurrió la masacre, dijo a periodistas que una de las cosas que le ayudó durante estos 37 años a sobrellevar la ausencia de su madre es "haber sido una niña".

"Esto es parte de un cierre, porque ya tengo donde llevarle flores, donde hablar con ella, porque uno siempre tiene cosas que contarle a su madre y yo nunca la tuve", sostuvo Claros, quien pidió justicia por el crimen.

Claros señaló que, pese a solo tener 3 años de edad cuando se dio la masacre, recuerda cómo los soldados "estaban recogiendo a una gente para asesinarla", "el ruido de los aviones" y "los niños llorando cuando los llevaban en fila para matarlos".

Un registro estatal estima la cifra de víctimas en 1.725, de las que 988 fueron ejecutadas, 48 sobrevivieron a la masacre, 660 son familiares de las personas asesinadas y 29 sufrieron desplazamiento forzado.

Según el Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas en El Salvador de 1993, entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, unidades del Batallón Atlácatl torturaron y ejecutaron "deliberada y sistemáticamente" a niños, hombres y mujeres del cantón El Mozote y otros sitios aledaños.

Un grupo de 18 militares enfrentan un proceso penal por esta masacre, considerada como una de las peores de la historia de Latinoamérica, que se encuentra en la etapa de instrucción.