EFEBuenos Aires

Doce personas secuestradas y desaparecidas por la última dictadura militar argentina (1976-1983), entre ellas tres de las primeras Madres de Plaza de Mayo, fueron recordadas hoy en una misa en la iglesia donde se reunían en Buenos Aires.

La celebración religiosa se realizó en la iglesia de la Santa Cruz, en el barrio capitalino de San Cristóbal, donde las doce personas recordadas -secuestradas entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977- se reunían para preparar la publicación de un anuncio para reclamar por los desaparecidos por la dictadura.

En ese grupo estaba Azucena Villaflor De Vincenti, una de las 14 fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, la organización de mujeres que se habían unido en abril de ese año para reclamar por sus hijos desaparecidos por el régimen de facto.

También eran parte del grupo de la Santa Cruz Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco, quienes se habían unido a Madres de Plaza de Mayo poco después de la fundación de la organización.

Siete de los miembros del grupo, entre la que se encontraba también la religiosa francesa Alice Domon, fueron secuestrados el 8 de diciembre de 1977 a la salida del templo por un grupo de tareas comandado por Alfredo Astiz, integrante de la Armada.

Otros tres integrantes del grupo fueron secuestrados ese mismo día en otros sitios.

Dos días después, el 10 de diciembre de 1977, el anuncio que preparaban fue publicado en el diario La Nación y esa misma jornada fueron secuestrados otras dos miembros del grupo, la también religiosa francesa Leonie Duquet y Villaflor De Vincenti.

Astiz, conocido como el "ángel rubio" por su aspecto angelical, se había infiltrado previamente en el grupo para conocer de sus actividades con el objetivo oculto de desactivar a las Madres.

Los doce secuestrados del grupo de la iglesia de la Santa Cruz fueron llevados a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), que albergó el mayor centro clandestino de detención de la dictadura.

Allí, fueron torturados y luego algunos arrojados vivos a las aguas del Río de la Plata en lo que se conoció como los siniestros "vuelos de la muerte".

Cinco de los cuerpos aparecieron a finales de diciembre de 1977 en las costas bonaerenses y fueron enterrados sin identificar en un cementerio de la localidad de General Lavalle.

En 2005 fueron recuperados por el Equipo Argentino de Antropología Forense e identificados como los restos de Leonie Duquet, Angela Auad y las tres Madres de Plaza de Mayo Azucena Villaflor De Vincenti, Esther Ballestrino de Careaga y María Ponce de Bianco.

En octubre de 2011, el excapitán de fragata Astiz, junto a muchos otros represores, fue condenado a prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos en el ámbito de la ESMA, entre ellos la desaparición del grupo de la Santa Cruz.