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Una nueva audiencia del juicio contra un periodista crítico del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fue reprogramada este lunes para el 4 de febrero próximo, ante la inconformidad del comunicador y su defensa, quienes consideraron que se trata de una estrategia para desgastar al acusado David Quintana.

La jueza Fátima Rosales, titular del Juzgado Decimotercero del Distrito Penal de Juicio de Managua, reprogramó la audiencia de apelación de excepción solicitada por la defensa de Quintana, que considera que el juicio por injurias y calumnias no tiene asidero, y si así fuera, ya habría prescrito.

Se trata de la tercera programación de audiencia, luego de que el comienzo del juicio ya fuera reprogramado en dos ocasiones entre diciembre y enero.

“La jueza dijo que se reprogramaba porque me iba a dar tiempo para ejercer la defensa (…) para garantizar el derecho constitucional de la defensa, yo le dije que no, porque yo estaba en toda capacidad para realizar esa audiencia hoy, pero la judicial dijo que no, que la defensa necesita tiempo”, dijo el abogado de Quintana, Eber Acevedo, al salir del Complejo Judicial de Managua.

Acevedo desestimó las razones de la juez Rosales, alegando que esta no tiene la misma consideración cuando se trata de opositores que han sido llevados a juicio y encarcelados.

“Lo increíble es que ahorita me otorgan tiempo, pero cuando quiero hablar por presos políticos y pido tiempo para ejercer una buena defensa, como entrevistarme con los detenidos, ahí no hay garantías y derechos constitucionales, pero en este caso sí. Es una estrategia de retardación de justicia para mantener en zozobra al señor Quintana”, indicó el defensor.

“Qué cansancio y desgaste físico, volver a reprogramar una audiencia, y lo más increíble es que me reprograman para el 4 de febrero, y al día siguiente es mi juicio (por el mismo caso)”, se quejó el periodista, quien cree que la decisión judicial es una represalia por criticar a Ortega.

El periodista es acusado por haber dado cobertura el 17 de junio pasado a un conflicto de propiedad en un barrio de Managua, que involucró a la pareja integrada por Nelson Enrique Oporta y Junieth Dávila Cruz, y en la que el acusado entrevistó a vecinos.

Quintana tomó notoriedad por sus coberturas en vivo de la revuelta popular que estalló en abril de 2018 por unas polémicas reformas a la seguridad social y que luego se convirtieron en una exigencia de renuncia de Ortega.

Según el periodista, la acusación fue emitida en julio pasado sin que ningún juez lo haya notificado. Al pedir explicaciones, el juez José Ernesto Martínez Velázquez, titular del Juzgado Quinto Local Penal de Managua, lo remitió a juicio oral y público, y bajo medidas cautelares similares a las que recibe un reo condenado a casa por cárcel, como no salir del país y firmar un acta de presencia cada quince días.

Las agresiones del Gobierno o de la Policía Nacional contra periodistas no oficialistas ocurren con frecuencia en Nicaragua desde abril de 2018 cuando estalló una crisis, según ha denunciado la no gubernamental Fundación Violeta Barrios de Chamorro.