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Grupos sandinistas acompañados de la Policía de Nicaragua asediaron este miércoles a fieles católicos que participaban en una misa por la libertad de los "presos políticos", en medio de la crisis sociopolítica que vive el país.

Protegidos por decenas de agentes policiales fuertemente armados, los sandinistas intentaron interrumpir, lanzando gritos, piedras, petardos y bolsas de agua, la misa que se realizaba en una parroquia de la ciudad de Masaya, a 32 kilómetros al sureste de Managua.

El asedio contra la ceremonia religiosa se dio diez días después de que el presidente Daniel Ortega, quien mantiene diferencias con la fe Católica, afirmó que en Nicaragua "hay la más absoluta libertad religiosa".

El párroco Edwin Román, conocido por haber salvado las vidas de decenas de opositores en los ataques armados del Gobierno contra la ciudad de Masaya que dejaron docenas de muertos en 2018, calificó de "hipócrita" al "régimen de Ortega".

"Un Gobierno basado en la hipocresía y la mentira, dando una cara que no es, habla de paz y amor, y lo que representa es muerte y violencia", dijo Román, a periodistas.

"Por sus gestos los conoceréis, lo digo con palabras bíblicas, podemos hacer un historial del señor Ortega, de su señora esposa (la vicepresidenta Rosario Murillo), ¿qué han hecho por Nicaragua?", agregó Román, quien recordó que Ortega atenta contra el catolicismo desde su primera etapa como presidente, entre 1980 y 1990.

El asedio y la presencia del jefe policial Ramón Avellán, señalado en Masaya por la muerte de decenas de ciudadanos, no intimidó a los católicos, quienes gritaron ante los sandinistas "¡Asesinos!", "¡El pueblo, unido, jamás será vencido!" o "¡Viva Nicaragua libre!".

Entre los asistentes a la misa estaban los "presos políticos" excarcelados bajo condiciones Edwin Carcache, Chester Navarrete y Victoria Obando, así como el miembro de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Michael Healy.

Los católicos aprovecharon una puerta lateral de la parroquia para huir del lugar, lo que evitó hechos violentos.

El templo católico cumplió este miércoles dos días de estar rodeado por un fuerte dispositivo policial, confirmó Román.

La Policía de Nicaragua tiene prohibidas las protestas contra Ortega en Nicaragua, a pesar de que la medida contradice la Constitución, según los juristas.

La crisis ha dejado unos 328 muertos desde el estallido social contra Ortega hace 16 meses, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que señala al Gobierno de Nicaragua como responsable de crímenes de "lesa humanidad".

Organizaciones defensoras de los derechos humanos locales suman 595 muertos, frente a 200 reconocidos por el Gobierno.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) tiene en proceso de aplicación la Carta Democrática Interamericana contra Nicaragua, por rompimiento del orden constitucional, que de aplicarse expulsaría al país del organismo.