EFEMiami (EE.UU.)

Algunas playas del noroeste de Florida (EE.UU.) inician desde hoy la temporada de desove de tortugas marinas con la esperanza de los conservacionistas de mantener la tendencia creciente de años anteriores.

Los biólogos han vuelto a insistir en la importancia de que la población y los turistas colaboren con el proceso de anidación de las tortugas marinas a lo largo de la temporada de desove, que en esta parte del estado se extiende hasta el mes de octubre.

Según señaló a Efe Carli Segelson, portavoz de la Comisión para la Pesca y Vida Salvaje (FWC) de Florida, "en años recientes el estado ha tenido positivas tendencias de anidación con tres especies de tortugas marinas", como son las tortugas verdes, bobas y laúd.

En los próximos meses, las playas de los condados Franklin, Gulf, Bay, Walton, Okaloosa, Santa Rosa y Escambia empezarán a sentir la llegada de las tortugas bobas (cuya denominación científica es Caretta caretta), un género que estuvo a punto de desaparecer y que en la actualidad figura en la lista federal de especies amenazadas.

Gracias a los esfuerzos de protección desplegados por las autoridades estatales, su número se ha visto incrementado y en el 2015 se documentaron 1.499 nidos de este tipo de tortuga en los mencionados siete condados del noroeste del estado, en la zona del Panhandle.

En las playas de estos condados suelen anidar también las tortugas bobas y las tortugas verdes, aunque en menor número, según datos de la FWC, que como en años anteriores marcará con cintas amarillas los nidos encontrados en las orillas de las playas para protegerlos.

La institución ha vuelto a recordar que las personas deben mantenerse alejadas de los nidos y que las leyes federales y estatales prohíben tomar fotos con flash a las tortugas y sus nidos, porque las luces pueden confundir a los animales.

"Las tortugas adultas y recién nacidas pueden ser enviadas en la dirección incorrecta, lejos del agua", explicó Segelson, destacando la importancia de que los quelonios que salen de los huevos realicen con éxito el trayecto desde la orilla hasta el mar y asegurar así su supervivencia.

La portavoz puso de relieve los "resultados positivos" que han propiciado el trabajo conjunto de las autoridades locales y los residentes y visitantes, reflejado en un mayor número de nidos en las tres especies de tortugas.

De hecho, la tortuga verde ha sido recientemente clasificada como una especie amenazada, y ya no como una en peligro de extinción, por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre (FWS) de EE.UU., que prohíbe su caza y la venta de su carne y huevos.

En la costa atlántica de Florida, la temporada de desove de tortugas marinas se extiende de marzo a octubre, siendo la verde la especie que más tarde hace sus nidos en Florida.