EFEAsunción

Centenares de personas se manifestaron hoy por el centro de Asunción para reivindicar la memoria de las víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), a 30 años de su caída, en un clima de tensión con la policía, que en un principio no los dejó acceder a la plaza donde estaban convocados.

Organizaciones sociales y pro Derechos Humanos, así como partidos políticos de la oposición, acudieron al llamado de la Plataforma Social de Derechos Humanos, Memoria y Democracia de Paraguay, y exigieron "memoria, juicio y castigo" para los responsables de la represión stronista, tres décadas después de la instauración de la democracia.

En el comienzo de la marcha se vivieron algunos momentos de tensión entre manifestantes y el fuerte dispositivo policial desplegado en torno a la Plaza de los Desaparecidos, a la que negaban el acceso, alegando "motivos de seguridad" y "falta de autorización correspondiente", según explicaron a Efe fuentes policiales.

Finalmente, tras varios forcejeos y la presión ejercida por varias de las personas que se encontraban en la manifestación, las fuerzas policiales se retiraron y abrieron el paso a la marcha.

La manifestación transcurrió entre cánticos de "dictadura nunca más" y tuvo como estandartes los retratos de las víctimas y desaparecidos por el régimen de Stroessner.

En la marcha también se vertieron críticas al actual presidente del país, Mario Abdo Benítez, del gobernante Partido Colorado, y cuyo padre fue secretario personal de Stroessner.

En concreto, los participantes afearon las declaraciones esta semana del mandatario, que al ser preguntado por el significado del 2 y 3 de febrero, fecha del golpe militar que derribó a Stroessner, respondió que esa efemérides corresponde al aniversario de Ciudad del Este, segunda urbe de Paraguay, lo que acompañó con una carcajada.

En ese sentido, el histórico dirigente del Partido Liberal, el mayor de la oposición, Domingo Laíno, aseguró que "el sistema stronista sigue aún vigente a través de Mario Abdo Benítez que nunca pidió disculpas y nunca se arrepintió por lo que aquel régimen hizo contra los paraguayos".

Por su parte, el senador de la coalición de izquierda Frente Guasu, Carlos Filizzola, presente en la marcha, criticó que el Estado no organice ningún acto de memoria en el 30 aniversario de la caída de Stroessner.

Según dijo a Efe Filizzola, ello se debe a "la vinculación directa de gobiernos como el actual al stronismo".

Añadió que los gobernantes del Partido Colorado mantienen "prácticas que siguen siendo de aquella época", en referencia al impedimento de acceso a la plaza de los Desaparecidos.

En esa línea se pronunció el secretario general del minoritario Partido Paraguay Pyahura, de izquierda, Eladio Flecha, quien sostuvo que "los que sostuvieron la tiranía están en el Gobierno, como Abdo Benítez".

Otra de las presentes en la marcha fue la representante de la ONG Cobañados, Carmen Castillo, quien preparó numerosos carteles con fotos de algunos de los desaparecidos de la dictadura.

"Hay que tener memoria porque estas personas han hecho historia, han querido hacer un cambio real" y por ello, "fueron condenados a la muerte, a la fosa común" y "siguen desaparecidos", reflexionó.

La marcha concluyó en la plaza de la Democracia, donde se leyó un manifiesto y un grupo de teatro LGTBI representó una pequeña obra en la que mostraban los horrores de la dictadura.

Los artistas representaron algunas de las torturas sufridas por los presos políticos durante la dictadura de Stroessner, como la denominada "bañera", que consistía en introducir la cabeza del preso en una bañera con agua, orines y materia fecal hasta casi el ahogamiento.

Bajo el régimen stronista, 20.814 personas se vieron obligadas a exiliarse de manera forzosa y 425 desaparecieron o fueron ejecutadas, según un informe de la Comisión de Verdad y Justicia.

Paraguay solo ha recuperado 37 cuerpos de los desaparecidos en ese periodo, de los que la Dirección de Memoria Histórica y Reparación (DMHR) solo ha conseguido identificar a cuatro.

Alejandro R. Otero