EFERío de Janeiro

Tres personas murieron y un adolescente de 13 años resultó herido por bala perdida en tiroteos entre policías y supuestos traficantes registrados hoy en varios puntos de Río de Janeiro, ciudad inmersa en una grave ola de violencia.

De acuerdo con la Policía Civil, los supuestos delincuentes abatidos, más otros cuatro que fueron detenidos, intentaban huir de la Rocinha, la mayor favela de Río, que desde el viernes es ocupada por cerca de mil militares debido a la crisis de seguridad que atraviesa por numerosos tiroteos entre facciones criminales.

El primero de los tiroteos con fallecidos tuvo lugar en el barrio Alto de Boa Vista, cuando un grupo de armados que huía de la Rocinha en un vehículo intentó saltarse un control de la Policía Militar.

El resultado de ese enfrentamiento fue de dos supuestos delincuentes muertos y un joven de 13 años herido por bala perdida en el tórax, aunque su vida no corre peligro.

Un segundo tiroteo ocurrió en el barrio de Tijuca en circunstancias similares. Un grupo de traficantes que viajaba en un auto que había robado en la Rocinha se estrelló contra un carro de la Policía Militarizada, señalaron las autoridades.

Acto seguido, hubo un intercambio de fuego armado y como consecuencia murió un sospechoso y otros dos fueron presos, agregó la información.

Agentes de la Policía de Río de Janeiro cumplen en estos momentos operativos en varias partes de la zona sur y norte de la capital fluminense, por lo que los enfrentamientos y el número detenidos podría aumentar en las próximas horas.

La Rocinha, lugar en el que habitan unas 60.000 personas, está ocupada desde la tarde del viernes por cerca de mil miembros del Ejército luego de que se produjeran varios tiroteos entre facciones criminales que luchan entre sí por el control del tráfico de drogas en esa comunidad, situada en la zona sur de Río.

De acuerdo con la investigación, el grupo liderado por el traficante Rogério Avelino, alias "Rogério 157", estaría intentando expulsar de la Rocinha a la banda de Antonio Bonfim Lopes, alias "Nem", que mantiene el control de la zona pese a estar preso en Porto Velho, capital del estado de Rondonia, fronterizo con Bolivia.

Cercado por militares, los intercambios de tiros se repitieron en la Rocinha en la madrugada de este sábado, cuando un grupo de sospechosos armados intentó romper el cerco establecido por las Fuerzas Armadas, e incluso durante la tarde de hoy.

Río de Janeiro vive una inusitada ola de violencia desde la celebración de los Juegos Olímpicos de 2016, que ha obligado al Gobierno del presidente Michel Temer a enviar unos 10.000 miembros de las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en la región, con la perspectiva de que permanezcan allí hasta finales de 2018.

En lo que va de año, según asociaciones de la sociedad civil, en todo el estado de Río de Janeiro se han registrado unas 4.000 muertes en actos de violencia, entre las víctimas hay más de cien policías asesinados y alrededor de 630 personas que perdieron la vida por las llamadas balas perdidas.