EFEBerlín

Altos jerarcas de la Iglesia católica alemana supieron de casos de abusos sexuales a menores pero incumplieron con su deber de reportarlos debidamente y actuar, según un informe publicado este jueves en el que se constata que falta documentación probatoria.

El informe fue elaborado por un despacho de abogados de la ciudad de Colonia (oeste de Alemania), cuyo arzobispo, el cardenal Rainer Maria Woelki, fue exonerado de responsabilidad pero a otros dos altos jerarcas se les reprocha no haber cumplido con su deber.

Se trata del arzobispo de Hamburgo, Stefan Heße, y del fallecido cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia desde 1989 hasta 2014, cuando el papa Francisco aceptó su renuncia.

Sobre el primero, que hasta ahora ha rechazado responsabilidad en relación con presuntos abusos a menores, los autores del informe encontraron que en once casos faltó a su deber según el Derecho Canónico; al segundo, el fallecido Meisner, se le reprocha por 24 casos.

Aunque Woelki resulta exonerado el informe constata los graves fallos de la archidiócesis de Colonia, la más importante de Alemania: Heße fue entre 2006 y 2012 jefe de personal y entre 2012 y 2015 vicario general.

Uno de los responsables del informe, el abogado Björn Gercke, dijo que en un tercio de todos los casos (75 en total) correspondientes a la archidiócesis de Colonia se encontró que Meisner faltó a su responsabilidad de comunicar, sancionar e impedir ese tipo de comportamientos.

"Me siento consternado y avergonzado", declaró brevemente el cardenal Woelki y en una primera reacción al recibir el informe ante la prensa y admitió que hubo "encubrimiento" en la archidiócesis.

Poco después anunció como primera consecuencia el relevo temporal de su obispo auxiliar, Dominikus Schwaderlapp, y del jefe del tribunal arzobispal, el Günter Assenmacher, por incumplimiento del deber.

DOCUMENTOS DESTRUIDOS E ILEGIBLES EN ALGUNOS CASOS

Los abogados autores del informe constataron en general la falta de documentos oficiales y fiables sobre todos los casos analizados; además, pudieron confirmar la existencia de al menos 314 casos de víctimas de esos abusos desde 1975 hasta 2018 e identificar, tras el análisis de los documentos disponibles, a 202 presuntos autores.

El abogado Gercke explicó que al elaborar el informe se constató que muchos documentos fueron destruidos en aplicación de las normas del Derecho Canónico.

Gercke también reconoció que en algunos casos no fue posible una aclaración completa de lo ocurrido dado que, por ejemplo, los documentos originales había sido redactados a mano y eran en parte ilegibles.

Los casos investigados sucedieron entre los años 1975 y 2018; se trata del segundo informe encargado por el arzobispado de Colonia, ya que se elaboró otro, encargado a otro despacho de abogados, cuyo contenido no se difundió por orden del cardenal Woelki.

El objetivo de la "reevaluación", cuyos resultados se conocieron este jueves. era "verificar exhaustivamente el comportamiento institucional en busca de posibles omisiones o fallas en el pasado".

" Esto también incluye aclarar las responsabilidades de los responsables entonces y ahora, por ejemplo, gerentes de personal, vicarios generales y obispos", según la explicación de la archidiócesis, que precisó que no se trataba en este caso de identificar a culpables de casos concretos.

El contenido del informe se conoce tras meses de críticas a la jerarquía de la Iglesia católica en Alemania por la falta de claridad a la hora de abordar la cuestión de los abusos a menores y en el contexto de un incremento del abandono de los fieles católicos.

RÉCORD DE ABANDONOS DE LA IGLESIA CATÓLICA

En 2019 se registraron 272.771 abandonos de la Iglesia católica en Alemania, un récord y último año del que se tienen datos, según las cifras de la Conferencia Episcopal; la Iglesia evangélica registró la salida de 270.000 fieles.

El pasado enero las autoridades de Colonia adelantaron que el número de abandonos de la Iglesia católica declarados alcanzó la media de mil casos mensuales, cuando lo habitual es que se registren alrededor de 640 por mes.

El presidente de los obispos alemanes, Georg Bätzing, reconoció el pasado febrero que "todos tenemos que someternos a las críticas" en alusión a la situación de la Iglesia católica; sin embargo, rechazó las acusaciones contra los obispos por "callar o no hacer nada durante años" en relación con la cuestión de los abusos a menores.

Bätizing admitió que hay muchos abandonos en la Iglesia católica y que se deben "a la imagen que la Iglesia da. Y seguramente hay algo que aclarar en la diócesis de Colonia", pero agregó en la reunión de primavera de los obispos que no se debería poner todas las miradas "solo sobre la archidiócesis de Colonia".

Sobre las consecuencias del informe habrá que esperar hasta el próximo 23 de marzo, cuando el cardenal Woelki ha anunciado que comparecerá ante la prensa. En medios alemanes se menciona el caso de un párroco de Düsseldorf, presunto autor de abusos sobre un menor, sobre el que Woelki decidió no actuar.