EFESídney (Australia)

Con una agenda feminista y en favor de las minorías, la inmigrante Yolanda Vega busca hacer historia convirtiéndose en la primera persona de origen español en el Legislativo de Camberra, si logra ganar un escaño en los comicios generales de Australia del 21 de mayo.

En una entrevista con Efe, Vega, madrileña de 56 años, quien llegó a Australia en 1971 junto a sus dos hermanas y sus padres huyendo de la dictadura de Francisco Franco, explicó sus motivaciones para participar en unas elecciones con un gran número de candidatas independientes y formaciones minoritarias.

Vega, la número uno en la lista de candidatos de la región de Victoria para el Senado del minoritario Partido Reason, aboga por que las leyes reflejen "la multiculturalidad de Australia", país donde un 30 por ciento de los 25 millones de pobladores han nacido en el extranjero, aunque su Parlamento tiene menos del cinco por ciento de legisladores de origen no europeo.

Aunque tuvo que renunciar a su ciudadanía española para poder aspirar a un puesto en el Legislativo, en cumplimiento del artículo 44 de la Constitución del país, que obliga a los políticos federales a tener solamente la ciudadanía australiana, "a España la llevo en el corazón", aseguró Vega a Efe.

De ganar, Vega, activista por los derechos de las mujeres y las minorías, así como defensora de la protección del planeta y el liderazgo empresarial, se convertiría en la primera persona de origen español que ocupa un puesto en el Legislativo de Camberra.

UN LUGAR INSEGURO PARA LAS MUJERES

El lugar que le espera si ganase es un Parlamento en donde las mujeres representan un 31 por ciento de los miembros de la Cámara de Diputados y un 53 por ciento de los del Senado de Australia.

Personas como ella siguen luchando por hacerse un lugar en una institución que - según un estudio publicado este mes por Plan International Australia - es percibida por un 60 por ciento de mujeres como un lugar inseguro para trabajar.

"Pasando por un grupo de hombres, que te cojan el culo (es algo que) no me va a sorprender porque ya lo he vivido en el Parlamento", detalló Vega al recordar que en los 15 años en los que ha visitado el Parlamento como activista o consultora ha sufrido este tipo de situaciones, las cuales quiere erradicar.

Parte de la propuesta de Vega, quien ha representado a Australia en la primera cumbre económica de mujeres del APEC, se apoya en su doctorado sobre la implementación de leyes internacionales para frenar el abuso y diseñar políticas en Australia, donde un 39 % de mujeres han reportado acoso sexual en el trabajo.

"Hay una cultura machista en el Parlamento y además no es multicultural", se quejó la académica, aplaudiendo la nueva generación de mujeres como Brittany Higgins, quien denunció haber sido violada en una oficina del Parlamento australiano en 2019 por un excolega del Partido Liberal y motivó a otras a seguir sus pasos. MUJERES POR EL CAMBIO CLIMÁTICO

Vega, como muchas candidatas independientes y de partidos minoritarios, busca entrar al Legislativo para promover reformas que afecten desde las políticas para reducir la brecha salarial de género hasta la mitigación del cambio climático en Australia.

El país oceánico fue calificado como uno de los peores respecto a las emisiones de gases de efecto invernadero, las energías renovables, el consumo energético y las políticas climáticas de acuerdo al Índice de Actuación sobre Cambio Climático de 2021 elaborado por Germanwatch.

La también fundadora y directora ejecutiva de la Cámara de Comercio e Industria de Mujeres en 2019 y exconsultora gubernamental para la Pequeña Empresa, quiere echar mano de esa experiencia para tender puentes con España y llevar nuevamente a Australia proyectos de desalinización y de energía eólica que ayuden a proteger al planeta.

"Lo que haría es abrir las puertas de nuevo porque Australia y España han tenido relaciones increíblemente buenas durante muchísimas décadas y me gustaría de nuevo ver cómo podemos trabajar juntos", precisó Vega.

También quiere abrir las puertas a la migración cualificada porque considera que Australia necesita "más gente para trabajar en muchísimas partes de nuestra industria", como por ejemplo en la manufactura, según comentó esta candidata al Senado australiano, en donde en los últimos años los gobiernos han tenido que negociar los votos para sacar adelante sus propuestas.

Rocío Otoya