EFESan Francisco (EE.UU.)

Los representantes de cuatro organizaciones civiles estadounidenses detrás de la campaña de boicot a Facebook, a la que se han sumado decenas de grandes empresas, expresaron este martes su decepción tras reunirse con el consejero delegado de la firma, Mark Zuckerberg, y otros directivos.

Los representantes de los grupos Free Press, NAACP, Color Of Change y la Liga Antidifamación acusaron a la red social de haberlos convocado a la reunión como "ejercicio de relaciones públicas" y lamentaron que la empresa no se comprometiese a fijar un calendario con la adopción de medidas concretas.

Además de Zuckerberg, en la reunión participaron por parte de Facebook la jefa de operaciones, Sheryl Sandberg; el jefe de producto, Chris Cox; y el vicepresidente para Comunicaciones y Asuntos Globales y exviceprimer ministro del Reino Unido, Nick Clegg.

Los promotores de la campaña #StopHateForProfit (Paremos los beneficios por odio) quieren que Facebook implemente medidas más agresivas de moderación y censura de contenidos en la red de lo que consideran "discursos del odio" dirigidos contra minorías o que discriminan contra determinados grupos sociales.

"No oímos nada hoy que nos convenciese de que Zuckerberg y sus colegas están pasando a la acción. En lugar de comprometerse a un calendario para eliminar el odio y la desinformación en Facebook, nos soltaron el mismo discurso de siempre para tratar de apaciguarnos sin cumplir nuestras demandas", indicó en un comunicado tras la reunión la codirectora de Free Press, Jessica González.

"Facebook está más interesado en tener diálogos que en obtener resultados. Debo decir que después de todo no han hecho nada para mantener a nuestra sociedad segura y proteger nuestra democracia", apuntó el consejero delegado de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por su sigla en inglés), Derrick Johnson.

Hasta ahora se han sumado explícita o implícitamente al boicot y han abandonado temporalmente los anuncios de pago en Facebook e Instagram (de su propiedad) empresas como Starbucks, Coca-Cola, Honda, Verizon, Ford, Adidas, HP, Diageo, The North Face, Patagonia y Unilever.

Pese a los grandes nombres involucrados, las empresas que están retirando su inversión publicitaria no constituyen un gran porcentaje del total de ingresos de Facebook, ya que la plataforma se nutre de ocho millones de anunciantes, en su inmensa mayoría medios y pequeños, y muchos de ellos proveedores de servicios o productos digitales.

La campaña se desató en un momento en que Estados Unidos vive inmerso en el intenso debate racial que se abrió tras la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un agente de Policía blanco en Mineápolis (Minesota) a finales de mayo.