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La compañía Boeing y la NASA aplazaron este martes, y por segunda vez, el lanzamiento de la cápsula no tripulada Starliner, en esta ocasión por una falla en una válvula en su sistema de propulsión, como señaló la agencia aeroespacial estadounidense.

La cápsula tenía previsto partir hoy montada en un cohete Atlas V desde la base de la Fuerza Aérea estadounidense en Cabo Cañaveral (Florida) con destino a la Estación Espacial Internacional (EEI), pero el lanzamiento se aplazó luego de que los técnicos detectaran una "inesperada posición de la válvula en el sistema de propulsión" de Starliner, dijo la NASA.

El aplazamiento de la que es la segunda misión de prueba de esta cápsula llega luego de que la semana pasada se suspendiera un primer intento debido a un problema surgido con el módulo ruso Naúka en la EEI.

La próxima fecha tentativa para el despegue ha sido fijada para el miércoles, a las 12.57 hora local (16.57 GMT).

"Los vuelos espaciales humanos son un esfuerzo complejo, preciso e implacable, y los equipos de Boeing y la NASA se tomarán el tiempo que necesiten para garantizar la seguridad e integridad de la nave espacial y el logro de los objetivos de nuestra misión", dijo John Vollmer, vicepresidente del Programa de Tripulación Comercial de Boeing.

Según informó la firma privada, el problema se detectó durante las comprobaciones previas al despegue, programado para las 13.20 hora local (17.20 GMT), y tras las tormentas eléctricas registradas el lunes en el área.

Hasta antes de ser suspendido, las condiciones climáticas eran de un 50 % a favor del despegue de hoy.

De lograr despegar el miércoles, la cápsula llegará unas 24 horas después a la EEI con más de 400 libras (181 kilos) de carga.

A los 30 minutos del lanzamiento, si todo sale como está previsto, la Starliner estará colocada en la órbita necesaria para emprender el viaje en solitario hasta la EEI.

En su viaje de regreso a la Tierra, la Starliner traerá más de 550 libras (249 kilos), incluyendo parte del sistema de tanques recargables de oxígeno que proporciona aire respirable a los ocupantes de la estación, según informó la NASA.

La misión OFT-2 tiene como objetivo probar la cápsula de Boeing antes de que realice un viaje con astronautas a la EEI para la NASA, el primero de los cuales está previsto para fines de 2021, aunque todavía sin fecha.

La expectativa en torno al éxito de esta misión es alta, luego de que en 2019 una primera misión de prueba con la nave Starliner fracasara en su intento de llegar a la estación espacial, debido a problemas con el software, y la cápsula tuvo que aterrizar de emergencia en Nuevo México.

"OFT-2 demostrará las capacidades de principio a fin de la nave espacial Starliner y el cohete Atlas V, desde el lanzamiento hasta el acoplamiento y el regreso a la Tierra con un aterrizaje en el desierto en el oeste de los Estados Unidos", señaló la NASA.

La misión sin tripulación proporcionará "datos valiosos para que la NASA certifique el sistema de transporte de tripulaciones de Boeing para vuelos regulares desde y hacia la estación espacial", añadió la agencia aeroespacial.

Boeing y SpaceX tienen contratos millonarios con la NASA para encargarse del traslado de astronautas y equipos a la estación espacial desde suelo estadounidense.

SpaceX está más adelantada, pues ya ha llevado dos misiones tripuladas a la EEI, además de varias de carga en sus cápsulas Dragon.