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Periodistas de Argentina, Brasil, Bolivia, España, México, Nicaragua, Portugal y Venezuela recibieron este martes en Madrid los premios de Periodismo Rey de España, que distinguen la labor de los medios de comunicación en la comunidad iberoamericana y su papel social y en favor de causas humanitarias.

En diversas categorías (prensa, radio, televisión, fotografía, medios digitales y periodismo medioambiental), los informadores premiados se han centrado tanto en crisis políticas y humanitarias, la corrupción y la denuncia de los atentados contra el medio ambiente, entre otros temas.

Se trata de la trigésimo sexta edición de unos premios que otorgan la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores y que entregó Felipe VI.

Para cerrar el acto, Felipe VI dijo que "cada vez es más importante escuchar con atención para luego informar con precisión" y defendió "la esencia del buen periodismo" para transmitir relatos creíbles, preservar el rigor, la independencia y la imparcialidad de los medios, y luchar contra la propagación de noticias falsas.

El rey felicitó a los premiados por "su calidad, su sensibilidad y su buen hacer" y por ser ejemplo de que "el ejercicio de una prensa libre" contribuye cada día a "la construcción de sociedades más informadas, más justas y democráticas".

También tuvo palabras para reconocer la labor de la Agencia EFE (este año cumple su octogésimo aniversario) como "sinónimo de periodismo de calidad, profesional, imparcial y riguroso" con su red de 3.000 profesionales en más de 120 países.

El premio de radio fue para los informadores de la española Cadena SER Conchi Cejudo, Javier del Pino y Gervasio Sánchez, por la serie documental "Vidas enterradas", que saca del olvido a familias de las víctimas de la guerra y del franquismo.

El nicaragüense Wilfredo Ernesto Miranda fue distinguido con el Premio Iberoamericano de Periodismo por su trabajo sobre la represión de las protestas contra el Gobierno de Nicaragua.

Los argentinos Diego Cabot, Candela Ini y Santiago Nasra, del diario "La Nación", ganaron el Premio de Prensa por el artículo "Los cuadernos de las coimas" sobre la corrupción en su país.

El equipo boliviano formado por nueve informadores recibió el Premio de Periodismo Ambiental y Sostenible por un reportaje multimedia que denuncia la caza ilegal de jaguares en Bolivia.

El brasileño Marcelo Magalhaes y sus compañeros obtuvieron el Premio de Televisión por un programa sobre piratas en la Amazonía, emitido por Record TV.

El Premio de Periodismo Digital fue para una serie de reportajes publicados por Univisión y El Faro de El Salvador sobre las migraciones provocadas por la violencia en Centroamérica.

El portugués Nuno Andrés Ferreira, de la agencia LUSA, logró el Premio de Fotografía por una emotiva imagen del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, mientras consolaba a un anciano damnificado por los incendios forestales.

Además, el veterano reportero mexicano Joaquín López-Dóriga obtuvo, fuera de concurso, una mención honorífica por su larga carrera en todos los medios, sobre todo radio y televisión.

La agencia de noticias brasileña Amazonia Real fue reconocida con el Premio al Medio de Comunicación Destacado de Iberoamérica por sus trabajos sobre la devastación en este vasto territorio sudamericano.

Finalmente, el español Francisco Moreno ganó el XV Premio Don Quijote por su artículo "La represión lingüística del español en Estados Unidos", publicado en la edición en lengua española de "The New York Times".

Durante la ceremonia, celebrada en la Casa de América de Madrid, también se dirigieron a los asistentes el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, y el presidente de EFE, Fernando Garea.

Borrell celebró el trabajo de esta agencia en su objetivo de servir de "fuente de información veraz a la comunidad de hispanohablantes y al resto de la audiencia global en un tiempo asediado por la posverdad y la desinformación".

El ministro aseguró que la información es "el oxígeno de las sociedades democráticas" y que los galardonados contribuyen con su trabajo a "seguir respirando como ciudadanos libres".

El presidente de EFE, agencia creada al acabar la Guerra Civil española (1939), rindió tributo "a los exiliados y represaliados", a "los olvidados y los proscritos", a quienes, en fin, fueron víctimas de la rebelión militar de 1936 y la dictadura del general Franco (1939-75).