EFEAlmería

Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel, aguarda ya en el centro penitenciario El Acebuche de Almería a ser llamada a la Audiencia Provincial de Almería para escuchar la lectura del veredicto del jurado popular que deberá declararla culpable o no de hasta cinco tipos delictivos.

El jurado ha recibido este miércoles el objeto del veredicto, de 22 páginas y dividido en cinco partes, con diferentes hechos favorables o desfavorables para la acusada. Los primeros necesitan de cinco votos a favor para considerarse probados, los segundos de siete de los nueve votos posibles, y deben ser adecuadamente justificados de acuerdo a las pruebas de la causa.

De forma previsible, no será hasta mañana jueves cuando se lleve a cabo la lectura. El abogado de la acusación, Francisco Torres, dice que "todo lo que hemos dicho lo hemos probado y esperamos que nos den la razón", aunque siempre queda la duda de "si nos hemos explicado bien o mal, si han entendido bien o mal.

Ha subrayado que los padres de Gabriel se encuentran "mal", y ahora espera que "el jurado tenga la sensibilidad que merece el asunto". "A partir de ahí, todo es más fácil", ha apuntado.

"Habrá que ver. Es algo que en general no me gusta. Vaticinar el futuro no es mi función. Toca esperar que se haga justicia"; ha dicho al ser interpelado sobre si considera que el jurado validará sus tesis el abogado de Ana Julia, Esteban Hernández Thiel

Antes, la magistrada Dodero ha explicado los diferentes tipos de alevosía en el asesinato, y ha definido el ensañamiento como un "plus añadido e innecesario, recrearse en el dolor", destacando la cualificación de los médicos forenses que "vieron directamente cada una de las lesiones" y tuvieron ante sí el cadáver de Gabriel, y de los médicos de parte "especializados en salvar vidas" que hicieron su "interpretación" a partir del trabajo de éstos.

Sobre las atenuantes de confesión y arrebato u obcecación para la muerte que alega la defensa, ha recordado que para que se dé la primera debe haber una cooperación "eficaz y relevante", y no producirse cuando no haya posibilidad de ocultarse ante un "inmediato descubrimiento".

Sobre el arrebato, ha precisado que debe ser una "conmoción psíquica con mucha carga emocional", no estímulos "nimios" ante los que una persona actuaría con normalidad" o una reacción "colérica".

Respecto a los delitos de lesiones psíquicas, ha manifestado que deben valorar si sólo trataba de desviar la atención sobre ella, y sobre el delito contra la integridad moral (que sólo aprecia la acusación), ha reiterado que se trata de infringir un trato "degradante" con un "plus de maldad, un menosprecio y humillación".

Respecto a la atenuante en estos últimos delitos de actuar bajo el efecto de las drogas, que aprecia la defensa, ha asegurado que debe ser un especialista el que determine la situación en que se encontraba y que es precisamente su abogado quien "tiene la obligación de probarlo".

Dodero ha insistido en que deben declarar probados o no los diferentes puntos recogidos "en base a las pruebas que han presenciado directamente" y actuar con "total independencia, valorar y decidir lo que cada uno personalmente crea que es correcto" pero actuando con "responsabilidad" y ateniéndose a las conclusiones "racionalmente" obtenidas a lo largo de la vista.

Ha recordado que juraron o prometieron actuar con "imparcialidad, sin odio ni afecto", dejando "fuera todo tipo de sentimientos".

El jurado tiene ahora 48 horas para emitir su veredicto. Si, como está previsto, no concluyen hoy su veredicto, pasarán la noche en un hotel y mañana serán conducidos de nuevo al Palacio de Justicia. Una vez hayan concluido, se trasladará a Quezada a la Audiencia Provincial para llevar a cabo la lectura del veredicto ante ella.

Deberán determinar si la acusada es culpable de un delito de asesinato con alevosía, como sostiene la fiscal Elena María Fernández, que reclama prisión permanente revisable para Quezada por este ilícito, o si como sostiene el abogado Francisco Torres concurre un ensañamiento, si bien la pena sería igual en este caso.

También deberán pronunciarse sobre los dos delitos de lesiones psíquicas, uno sobre la madre y otro sobre el padre de Gabriel, que ven Ministerio Público y acusación por su actuación posterior en la búsqueda del menor. Lo mismo que deberán hacer en el caso de los dos delitos contra la integridad moral que únicamente contempla Torres.

Todo ello sin olvidar que además se recogen los escenarios expuestos por Hernández Thiel, quien califica los hechos como constitutivos de un delito de homicidio imprudente o, subsidiariamente homicidio doloso, solicitando tres y 15 años, respectivamente, de prisión por ellos.