EFEAlmería

La Policía Nacional ha detenido a seis miembros del clan de los 'Cheriff', uno de ellos menor de edad, y ha intervenido 2.488 plantas de marihuana localizadas en los cultivos de esta sustancia instalados en un total de siete viviendas de la barriada de El Puche, en Almería.

La Comisaría de Almería ha informado en una nota de que cinco de los arrestados, a los que se les imputa la presunta comisión de delitos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico, han ingresado en prisión por orden judicial tras su detención.

La operación "Puche/Remolino", en la que han participado más de medio centenar de agentes, comenzó a principios de mayo tras tener conocimiento de que el clan familiar de los "Cheriff" se estaba dedicando presuntamente al cultivo y tráfico de marihuana a gran escala.

De esta forma, los policías iniciaron una serie de dispositivos e incursiones en la zona hasta dar con un total de siete plantaciones con una producción "altísima", logrando identificar en la primera fase de la operación a un tío y un sobrino que supuestamente lideraban el grupo con la colaboración de otros miembros de su familia.

Posteriormente fueron identificados otros tres individuos que dentro del grupo criminal realizaban labores diversas como seguridad, transporte o cuidado de plantaciones.

A partir de ahí, se desarrolló una intensa y compleja actividad policial con dispositivos de vigilancia y seguimientos durante todo el mes de mayo y junio y que permitieron reunir evidencias que confirmaron las sospechas iniciales.

Ante estas evidencias y con toda la información adquirida, los agentes llevaron a cabo ocho registros domiciliarios y detuvieron en una primera fase al tío y al sobrino -lideres del grupo criminal-.

Posteriormente, fueron arrestados otras cuatro personas encontrándose entre ellas un menor de edad.

En total, la operación se ha saldado con cinco hombres detenidos que han ingresados en prisión y un menor de edad que ha sido puesto a disposición de la Fiscalía.

En estos registros, los policías se incautaron de 2.488 plantas de marihuana en distintas fases de crecimiento y floración, que arrojaron un peso de más de 385 kilogramos, con instalaciones perfectamente habilitadas para su cultivo y con enganches ilegales al fluido eléctrico.

También fueron localizadas dos armas de fuego, -un revolver Magnum calibre 357 con los números de serie borrados y una pistola de calibre 9mm-, varias armas blancas, 98 gramos de hachís, munición para las armas intervenidas, tres vehículos, 49.865 euros en efectivo y todo lo necesario para el cultivo, desarrollo y envasado de la droga.