EFECádiz

La fragata Santa María ha zarpado hoy de la Base Naval de Rota (Cádiz) para incorporarse a la "Operación Atalanta" en aguas del Océano Índico.

Debido a las restricciones causadas por el COVID-19, alrededor de un centenar de familiares han despedido a los 211 hombres y mujeres que forman parte de dotación de la fragata Santa María.

Se trata del décimo despliegue internacional de la fragata y de la tercera vez que participa en la "Operación Atalanta", una fuerza internacional que lucha contra la piratería en el Océano Índico.

Tras haber superado en los meses de enero y febrero su Calificación Operativa y un demandante periodo de alistamiento durante la situación de alarma COVID, la fragata ha partido hoy en esta nueva misión internacional.

El objetivo principal de esta misión de la UE consiste en proteger a los buques del Programa Mundial de Alimentos (WFP), así como a otros buques vulnerables, y luchar contra la piratería en aguas del Golfo de Adén y cuenca este de Somalia.

En la fragata embarcará el contralmirante Ignacio Villanueva Serrano, al mando de la 34 rotación hasta finales de agosto, cuando el mando será asumido por Italia.

La Santa María relevará a la fragata Numancia desplegada en la zona desde febrero.