Los reyes han recorrido este viernes rincones emblemáticos del Parque Nacional de Doñana en una jornada en la que la localidad onubense de Almonte se ha volcado para recibirles en su visita a la Virgen del Rocío.

Ha sido la primera vez que Felipe VI y doña Letizia han visitado como reyes tanto el parque nacional como la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que acoge hasta mayo la imagen de la Blanca Paloma.

Una visita que ha coincidido con el día de San Valentín, lo que ha dado pie a que recibieran algún obsequio relacionado con esta celebración.

Los reyes han querido iniciar su agenda asistiendo en Almonte a la sesión inaugural de un congreso organizado con motivo del 50 aniversario del Parque Nacional de Doñana.

Teresa Ribera, la vicepresidenta cuarta del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, ha acompañado a don Felipe y doña Letizia tanto en ese acto como en el resto de la visita a Huelva, al igual que ha hecho el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno.

El respaldo de los reyes a las labores de protección de Doñana se ha evidenciado tanto en ese acto como en la visita que horas más tarde han realizado al parque.

Dentro de ese espacio han recorrido en un autobús todoterreno de los que se usan para las visitas guiadas, bosques, dunas y playas, y se han detenido en varias zonas.

La primera de ellas el enclave conocido como Vera del Puntal, uno de los sitios frontera entre los ecosistemas de este espacio protegido.

Allí han observado con telescopios algunas especies de aves que se encontraban en zonas de marisma, y doña Letizia ha hecho también para ello uso de unos prismáticos.

Desde ese lugar, y transitando en parte por el camino que usan las hermandades para llegar a la aldea de El Rocío y venerar a la Virgen en su ermita, se han trasladado hasta el conocido como Cerro de los Ánsares, una zona de dunas a la que han subido a pie para observar también desde allí el paisaje y otros grupos de aves.

Han posado en diversos momentos para los informadores gráficos, que mientras captaban sus instantáneas les han llegado a recordar que en esta jornada se celebra el día de San Valentín.

A continuación, el vehículo en el que se han desplazado (y desde el que han podido observar otras especies de la fauna autóctona) les ha llevado por las playas de Doñana hasta la de Malandar, situada frente a la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda.

En esa playa han subido a uno de los barcos que cruzan el río Guadalquivir hasta la playa sanluqueña de Bajo de Guía para cerrar allí su visita de este viernes vitoreados por los sanluqueños tras descubrir una placa conmemorativa de su presencia en la localidad.

Una presencia con motivo de la conmemoración del V centenario de la primera circunnavegación.

Un caluroso recibimiento habían recibido también horas antes en Almonte cuando, tras participar en el congreso sobre Doñana, han acudido a la iglesia que alberga la imagen de la Virgen del Rocío.

Don Felipe y doña Letizia han sido aclamados al llegar a la plaza en la que se encuentra el templo y recorrer a pie entre repiques de campanas unos cien metros flanqueados por centenares de almonteños a los que ambos han ido estrechando sus manos.

En esta iglesia va a permanecer la imagen de la Virgen hasta el mes de mayo (como ocurre cada siete años), cuando volverá a su ermita de la aldea de El Rocío.

La celebración de este año jubilar mariano es la que ha propiciado la visita de los reyes, que ya estuvieron en este mismo templo y ante la Blanca Paloma en 2006, siendo aún príncipes.

Mientras el coro de la Hermandad Matriz del Rocío entonaba una salve rociera, han permanecido ante la Virgen, y después se han dirigido a sus espaldas para cumplir con el ritual de tocar su manto.

Ya en el interior de la sacristía, la Hermandad les ha obsequiado con un libro del poeta onubense Juan Ramón Jiménez, "Diario de un poeta recién casado", un título que según ha comentado el hermano mayor, Santiago Padilla, a Efe han considerado que era adecuado ante la visita de los reyes en un día como el de San Valentín.

También les han regalado dos ediciones distintas de "Platero y yo", del mismo autor, para la princesa Leonor y la infanta Sofía.

A la salida del templo, los reyes han sido de nuevo aclamados por los almonteños que se encontraban a pie de la plaza y en sus balcones, engalanados todos con banderas de España.

La visita de los reyes ha coincidido también con el centenario de la concesión del título de real a la Hermandad Matriz del Rocío, una concesión que hizo el rey Alfonso XIII después de la coronación canónica de la virgen.