EFEPamplona

El cantaor gitano Alonso Núñez, Rancapino, ha respaldado la buena salud del flamenco, evidente en festivales como el Flamenco on Fire de Pamplona en el que participa, aunque echa en falta en las nuevas generaciones un sentimiento que solo tienen quienes, como los veteranos, "han pasado fatiga".

"El flamenco está que quita el sentido, pero ya no hay personajes como los de antes", ha lamentado el maestro en conferencia de prensa, en la que ha señalado que "el cante de los que había antes era cante. Ahora los chavales aprenden y comen. No han pasado fatiga, han comido muy bien. Y cuando se pasa fatiga es cuando se canta bien", ha concluido.

En cualquier caso, Rancapino, quien hoy actúa en Pamplona en el ciclo Flamenco en los Balcones, ha bendecido el festival pamplonés como "de mucha categoría", un evento donde "el festival da categoría al flamenco y el flamenco da categoría al festival".

Como ejemplo ha puesto la inauguración ayer en la plaza de la Catedral, con un homenaje a la campana Gabriela por su 500 aniversario en el que actuó el coro de la seo junto a cantaores flamencos por martinetes, donde sintió a una "gente maravillosa, escuchando perfectamente. No se oía ni una mosca", ha valorado.

Por ello ha considerado que tanto para los cantaores como para el público, el flamenco goza de buena salud y "está que quita el sentido", de forma que "hoy se puede vivir del flamenco".

Sin embargo, ha incidido en que los cantaores de hoy no viven el cante como los de su generación, pues ahora "los chavales jóvenes cantan pero no han tenido la fatiga esta de cantar a los señoritos" y rogar para cobrar después, ha dicho como ejemplo de las penurias que sí pasaron los grandes.

También ha asegurado que el flamenco "no tiene escuelas. Se nace con el cante", como asegura ha hecho su propio hijo, Rancapino Chico, cuya actuación anoche en Pamplona le emocionó: "Este niño ha nacido con el cante", ha corroborado el maestro, que en algún momento de la rueda de prensa se ha arrancado con palmas.

Le han apoyado con las suyas sus compañeros de comparecencia, que también actúan a lo largo de la jornada, como Josemi Carmona, una de las tres patas de Ketama, quien ha reconocido que el grupo en su momento se inspiró en el flamenco "para hacer una música más popera y latina, pero el flamenco lo llevamos dentro".

Ser hijo del guitarrista Pepe Habichuela y miembro de una saga flamenca, le autoriza a corroborar que el flamenco se lleva dentro y que "ensayar es de cobardes", porque se ensaya escuchando, cantando y viviéndolo durante todo el día.

Al respecto, ha valorado las palabras de Rancapino, que pertenece a una época del flamenco que dio "frutos extraordinarios", y también ha ensalzado su propia generación, que vivió el arte de Camarón de la Isla y de Paco de Lucía, un arte que "marcó un momento tan alto que es muy difícil seguir para la siguiente generación".

Sin embargo ha defendido la apertura del flamenco a otros estilos y su evolución: "Hay mucha gente que canta de otra manera, porque el cante es verdad y no se puede cantar lo tocar lo que tu no vives. Hay que echarle corazón y experiencia", y eso es lo que hace a su juicio el flamenco verdadero.

Josemi Carmona también ha valorado el acto inaugural del Festival en la Catedral, "superemocionante desde el primer golpe de martillo", y en el que por parte del público vio "un respeto que impresiona a los artistas", pese a que era un acto en la calle.