EFECórdoba

El alcalde Córdoba, José María Bellido (PP) ha anunciado hoy que el Ayuntamiento de Córdoba no reactivará la comisión municipal que cuestionó la titularidad de la Mezquita-Catedral de la ciudad y que dictaminó que el inmueble "no es de la Iglesia Católica".

En declaraciones a los periodistas, antes de recibir en el Ayuntamiento al obispo de la ciudad, Demetrio Fernández, el nuevo alcalde ha explicado que no le consta ningún "procedimiento administrativo" que se haya iniciado derivado del dictamen de dicha comisión, que "decae al cambiar el mandato" y sobre la que "no hay intención de reactivarla".

Bellido ha explicado que el encuentro con el obispo, que no fue recibido por la anterior regidora, Isabel Ambrosio (PSOE) en sus cuatro años de mandato, se enmarca en la "normalidad" institucional y en el "restablecimiento de las relaciones" entre Obispado y Ayuntamiento, que deben ser "leales y de cooperación".

"Lo que era extraño y raro", según el alcalde, fue el hecho de "no vehicular una normal relación ni con una reunión como esta", por lo que ha subrayado que se abre una "nueva etapa" con la colaboración en el ámbito "social, cultural y patrimonial".

El alcalde ha resaltado la "ingente obra social" que hace la Iglesia en Córdoba y que espera potenciar con acuerdos de colaboración dirigidos, especialmente, a los barrios más desfavorecidos de la ciudad.

Además, ha recordado que la Mezquita-Catedral "pone a Córdoba en el mundo" y, por tanto, ha abogado por "potenciar la colaboración" con el "propietario" del bien patrimonial y "pasar página" a una etapa de "polémica" que "no iba a ningún lado".

Por su parte, el obispo ha agradecido al alcalde el recibimiento y ha explicado que si el Obispado y el Ayuntamiento "se llevan bien" será los ciudadanos "los que salgan ganando" ya que ambas instituciones están "al servicio" de ellos.

Ha añadido que se alegra de que el alcalde diga que la titularidad de la Mezquita-Catedral "no está en cuestión" y ha expresado que es una "obligación" colaborar entre ambos para poner el templo al servicio de la ciudad al no ser una "propiedad excluyente".