EFECórdoba

La erupción del volcán Cumbre Vieja en la isla de La Palma en 2021 causó daños en infraestructuras y en la superficie agrícola por valor de casi 100 millones de euros, según la evaluación de un trabajo fin de máster desarrollado en la Universidad de Córdoba.

El estudio tiene en cuenta las infraestructuras y la superficie cultivada que quedaron sepultadas por la lava y la ceniza, haciendo económicamente inviable su reposición y el caso de una de las zonas afectadas por la erupción, la que suministraba agua desde Los Barros hasta El Manchón, en el término municipal de Los Llanos de Aridane.

La Universidad de Córdoba ha informado este martes que, para conocer las pérdidas ocasionadas, el trabajo fin de máster de la alumna de su Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica y de Montes Miriam Martín recoge un inventario de la superficie afectada por la colada volcánica, cuyas pérdidas ascienden a 85,7 millones de euros.

Además del cálculo de las pérdidas por superficie sepultada, el trabajo establece el impacto económico de las infraestructuras hidráulicas afectadas en 7,6 millones de euros para infraestructuras de almacenamiento (depósitos privados, principalmente) y en 2,8 para infraestructuras de distribución (canales y conducciones).

En este último dato se diferencia entre conducciones entubadas, cuyas pérdidas superan los 2,1 millones de euros, y canales construidos con hormigón, que alcanzan los 644.000.

En cuanto a los hidrantes, que son los sistemas que aseguran el suministro de agua en redes comunitarias, los daños han sido de 64.247 euros.

Si las conducciones se fueran a instalar actualmente, la suma de las pérdidas ocasionadas por la erupción, que llega a los 96,3 millones de euros, supondría un coste muy superior al establecido, destaca la Universidad cordobesa, ya que los precios se han incrementado considerablemente en los últimos meses.

Martín bajo la supervisión de sus tutores, os investigadores de la Unidad de Excelencia-Departamento de Agronomía (DAUCO) Emilio Camacho y Rafael González, ha llevado a cabo la búsqueda de superficie agrícola útil y una modernización de las infraestructuras que darían servicio a esa superficie cultivada.

Teniendo en cuenta las características de las zonas, las fuentes de suministro y las infraestructuras existentes se ha seleccionado la zona de Los Barros como la mejor para desarrollar las nuevas redes.

Los Barros era desde se suministraba agua hasta El Manchón, lugar donde la colada volcánica provocó su división por la mitad dejando el área de El Manchón al Sur de la misma.