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El jurista, economista y escritor Borja Cardelús, presidente de la Fundación Civilización Hispánica, ha vaticinado que "en un siglo no quedará nada de Iberoamérica, ni en lo cultural, ni en lo natural" porque tal es el grado, a su juicio, del deterioro de sus recursos naturales y culturales.

"Las repúblicas hispanoamericanas no tienen ninguna relevancia en el concierto internacional, una situación que se agrava con movimientos secesionistas que pueden volver a fragmentar lo que históricamente fue una unidad desde California hasta la Patagonia", ha dicho a EFE en alusión a lo que fue Hispanoamérica hasta su emancipación del Reino de España.

Cardelús, que fue director del Organismo Parques Naturales y secretario general de Medio Ambiente, ha publicado el volumen de 900 páginas titulado "América Hispana" (Almuzara) y ha inaugurado en el Parlamento de Andalucía una exposición con el mismo título que reivindica la obra de España en América, así como los progresos de tres siglos de presencia hispana en el Nuevo Continente.

"De insólitos, osados y radicales" ha calificado los ataques que está recibiendo España con motivo de su actuación histórica en América, y los ha achacado a "una mezcla de ignorancia y mala fe".

Como ejemplo ha puesto los efectuados por los presidentes de Perú, Pedro Castillo, y de México, Andrés Manuel López Obrador, de quienes ha dicho que "lo que hacen es ocultar su mala gestión y su mal gobierno achacando a España la culpa de todos los males mientras ellos se entregan con armas y bagajes a las multinacionales norteamericanas que los están esquilmando".

"Son gobernantes títeres de no se sabe quién", ha añadido, para insistir sobre López Obrador que "más le valdría mirar hacia dentro, por la violencia que padece su país, por el narcotráfico, por el expolio de los bosques y los suelos por los monocultivos, por el hacinamiento urbano insalubre y porque Estados Unidos se apropie de los recursos de su país por su mal gobierno; precisamente la raíces españolas son las que habrían podido salvar a su país".

"Cuando España llegó a América allí reinaba la barbarie de incas y aztecas, España dejó a América irreconocible y en el momento de su salida había más indígenas que en el momento de su llegada, mientras que ahora, por poner un ejemplo, sólo queda un tercio de la selva amazónica", lo que ha achacado al progresivo deterioro político y social de los dos últimos siglos.

Que alguien como el presidente estadounidense, Joe Biden, se haya declarado indigenista lo ha calificado como "el colmo" al recordar que "como no pudieron con los indios del Oeste, que ya habían aprendido en las misiones españolas oficios como los de carpintero o de herrero y pudieron integrarse, exterminaron a los demás; Estados Unidos tiene mucho que agradecer a España, por ejemplo su independencia -debe a España más que a Francia-, y que California hoy sea estadounidense en vez de rusa".

Precisamente uno de los paneles de la exposición inaugurada en el Parlamento de Andalucía aclara algunas cifras: Cuando los españoles llegan a América había unos 13,3 millones de nativos y cuando se marcharon casi 15, mientras que cuando los británicos llegaron a los actuales Estados Unidos había un millón de nativos, de los cuales en el área que fue de dominio español sobrevivieron unos 425.000 y en el área inglesa fueron extinguidos.

Mientras ha lamentado la falta de unidad en el mundo hispánico, de la que ha dicho que podría resultar "potentísima", ha insistido en la idea de la "Civilización Hispánica" porque ha dicho que, a diferencia de una cultura, que puede crearse y exportarse, una civilización es muy difícil crearla, de hecho, ha asegurado, no se ha creado ninguna en los últimos dos mil años.

"Ni siquiera Roma la creó, porque para que haya una civilización se necesita que haya mezcla de razas; y la hispánica es ahora una civilización de 600 millones de personas", ha concluido.

Alfredo Valenzuela