Madrid, 15 may (EFE). - Miguel Flores, Capullo de Jerez, llevaba sin publicar disco 12 años porque "se mosqueó" con la industria pero ha decidido volver y, en su regreso, con "Mi música", le acompañan artistas como Alejandro Sanz. Está contento pero está "caliente" con su profesión: "El flamenco es como el fútbol, hay una mafia tremenda", clama.

El disco, que sale este viernes y presenta mañana en un concierto en la Sala Clamores, en el ciclo Sound Isidro, contiene nueve temas, seis compuestos por él, tan variopintos como las bulerías que canta con Alejandro Sanz dedicadas a Camarón de la Isla, las que ha escrito con los himnos del Real Madrid y de Andalucía, o los tangos "Me estoy enamorando".

En todos, inconfundible el soniquete y la peculiar voz "afillá" con los que el payo más respetado del jondo, maestro de los cantes de ritmo -bulerías, tangos, rumbas-, se ha ganado el título de incatalogable. "Mi flamenco no tiene que ver nada con el flamenco de nadie. Mi flamenco es mío", reivindica en una entrevista con EFE.

"No he grabado antes porque no me convencía lo que me decían y porque hubo malos entendidos. Me mosqueé y dije 'no grabo más' pero ahora había hecho dos o tres temas nuevos y me dijeron 'vente, joé', y lo grabamos y fui y en cinco horas habíamos hecho el disco", explica en "jerezano apretado", que su agenesia contribuye a hacer aún más complicado de seguir aunque a él "le baste y le sobre".

"Mi música" es toda una declaración de principios porque contiene en sus nueve temas lo que más le importa ahora que tiene 65 años y "ya mucho visto".

"Estoy muy contento con el disco, porque ya está puesto en sitios de jerez y triunfar en tu tierra es muy difícil, pero que muy difícil", revela el cantaor.

Han sido doce años desde "Flor y canela" (2007) y treinta desde el primero, "Poderío" (1989). En total, seis discos en cincuenta años de profesión, una fecha que celebrará con un concierto especial en Sevilla el 4 de octubre en el que Rosalía cantará con él el tema que ha compuesto sobre los atentados del 11-M, "Este mundo no lo entiendo".

"No se por qué tienen que criticar a la muchacha porque lo que hace lo hace muy bien. Si quiere llamarlo flamenco, que lo llame, como si lo quiere llamar perico de los palotes. Ahora, malo el artista que critica a un compañero. Cada uno tiene su forma de expresarse y ella es una artista enorme y tiene a todo el mundo loco y encima es admiradora mía", se ríe.

El artista compartirá ese día escenario también con Arcángel, Remedios Amaya, Pedro El Granaíno, Rancapino Chico, El Carpeta, Lin Cortés, Nani Cortés, Manuel Cortés y Adan Borges. Eso, "de momento", dice Capullo de Jerez, que debe su nombre a cómo le llamaba su madre, Isabel Quirós "La Moza".

Sostiene que el flamenco es la música de la humanidad pero está muy escamado con el mundo que lo rodea: "el flamenco es como el fútbol, hay una mafia tremenda. Son personas que no te dan tu sitio, que le dan siempre a los mismos las cosas".

"Llevo 40 años levantando a la gente del asiento en los teatros, seis discos en la calle y 50 años de artista. No sabe uno que darles ya. No entiendo que quieren. Si vales, vales y si no, pues nada. Siempre salen los mismos en la tele, en los festivales, en las cosas, y eso no es una casualidad", se lamenta.

Conoce "a 2500 millones de personas", ha estado "en todas partes" y "podría ganar mucho dinero contando cosas" pero él no quiere que "le lleven para el 'Sálvame'", él quiere cantar flamenco, luchar por lo suyo: "Ya tenia que llenar un estadio yo que tengo admiradores en el mundo entero".

Con todo, Capullo de Jerez, que abarrota sitios como el Primavera Sound, no para porque trabaja "un montón" pero ya hay cosas que ha decidido dejar de lado para siempre a pesar de lo que decía El Sordera, venerable patriarca del cante jerezano: "Para saber de esto, hay que trasnochar".

"Gracias al Señor estoy bien de salud. Eso es lo esencial pero la edad no perdona y ya no estoy de fiesta hasta las cuatro de la mañana, así cuando estoy tomando algo y veo que empieza a oscurecer digo 'adiós muchachos'", se ríe.

Anda cada día 20 kilómetros y siempre, siempre, está "liado" con la composición: "Tengo un tema para el próximo disco que se titula 'La música la están matando' en el que digo 'la música no suena, no se siente, se va, no vuelve, es un lamento y para escucharla tienes que escuchar flamenco'".

"La están matando, se ha ido. Antes había música, sentimiento. Hoy solo hay ruido y mucho bakalao y eso ni es música ni es nada, solo cosas de ordenadores, de laboratorio", se queja.

Concha Barrigós.