EFEMálaga

Carol Rodríguez Colás ha vuelto al barrio de su niñez en Cornellá para dirigir su primer largometraje, "Chavalas", una historia decididamente femenina en la que su protagonista emprende el mismo regreso para aceptar sus orígenes.

Y es que, con un guion escrito por su hermana Marina Rodríguez Colás, la película está "plagada" de elementos de la vida de ambas, ha explicado en rueda de prensa este jueves la directora, que ha presentado su "ópera prima" en la sección oficial del vigésimo cuarto Festival de Cine en Español de Málaga.

"Queríamos que las cuatro protagonistas tuvieran una relación muy distinta con el barrio", desde las que aceptan que su vida está allí hasta las que quieren salir para buscar su futuro.

De su experiencia personal, Rodríguez Colás apunta que las "mujeres de barrio" como ellas fueron a la universidad, se dieron cuenta "de que el barrio estaba estigmatizado" y las mujeres trabajadoras chocaron "con un techo de cristal".

"La protagonista se pone una máscara porque cree que así podrá triunfar y lograr el objetivo que tiene, pero cuando vuelve al barrio se tiene que desenmascarar y su impostura debe caer", señala la directora.

Esa protagonista que regresa al barrio es interpretada por Vicky Luengo, y en esas calles de su niñez continúan sus amigas, a las que dan vida Carolina Yuste, Elisabet Casanovas y Ángela Cervantes.

Para Vicky Luengo, el aspecto más difícil de su personaje fue la de "la primera parte de la película, cuando ella no se acepta a sí misma, reniega y se avergüenza de su origen".

La actriz habló con la directora para construir una protagonista que en ese arranque de la película "fuera antipática, pero que el espectador viajara a la vez con ella".

"Somos de una generación a la que nos han dicho que podremos hacer lo que queramos, pero te das cuenta de que no estás tocado por una varita mágica y no tienes garantías de conseguir nada. Lidiar con ese fracaso era un tema del guion muy interesante", ha resaltado Luengo.

Por su parte, Carolina Yuste considera que su personaje sirve "para reivindicar también a la que se queda en el barrio, porque siempre parece que la valiente es la que se va".

Elisabet Casanovas subraya que la película está "planteada desde la humanidad y la calidez de las personas que viven allí y las relaciones que hay", ya que la directora "tenía claro que quería huir de los exotismos para contar el barrio".