EFEMálaga

Famoso por sus intervenciones callejeras, en las que sigue preservando su anonimato, el creador británico Banksy salta ahora a las salas del centro de cultura contemporánea La Térmica de Málaga con una exposición que muestra su concepción del arte como herramienta para la protesta.

Un total de 45 piezas procedentes de colecciones privadas componen esta exposición inédita en España que llega tras haber recibido más de 200.000 visitas en Milán y un día después de su última representación en la calle, en este caso en Venecia, donde Banksy denunció el paso de cruceros por la ciudad de los canales.

Entre las piezas expuestas está la serigrafía original de "Niña con globo", similar a la que se autodestruyó parcialmente el pasado octubre poco después de ser vendida por 1,1 millones de euros en la casa de subastas Sotheby's, aunque el artista confesó después que la trituradora instalada falló, porque en realidad quería destruirla totalmente.

"Cuando Banksy empezó su carrera, tenía unos doscientos seguidores, después alcanzó los 20.000 en Instagram y ahora 5,7 millones de personas le siguen en Internet", ha resaltado este jueves en la presentación el comisario de la exposición, Alexander Nachkebiya.

Según el comisario, no se trataba solo de mostrar estas piezas originales, sino de "proporcionar una experiencia cultural que ayude a entender a Banksy y su arte, su compromiso con la sociedad, la reivindicación de ideas importantes o la lucha contra las desigualdades".

Explica que el artista "no solo pinta en la calle", sino que también cuenta con un estudio privado y vende sus obras a coleccionistas privados a través de una empresa, además de hacer exposiciones "como la de ayer en Venecia, que no tuvo mucho éxito, porque no vendió nada".

"Banksy no acude a ningún acto de este tipo, si se le envían correos electrónicos preguntando no los contesta, si se le invita tampoco contesta, y ésta ha sido su postura desde el principio. No quiere revelar su imagen y quiere seguir en el anonimato", ha señalado Nachkebiya sobre la actitud del artista.

Como todas las demás exposiciones de Banksy, ésta tampoco ha sido autorizada por el creador, y al respecto el comisario apunta que todo ello "no significa que la gente no tenga derecho a disfrutar de su arte, no solo como artista de calle, sino también como artista de estudio".

"Todo lo que se exhibe son obras privadas, no se ha cogido nada de la calle que sea accesible y gratuito para todo el público. Todas las obras que se muestran han sido vendidas", ha afirmado Nachkebiya, que admite que "sería timar a la gente colocar en la exposición algo que se haya mostrado en la calle".

Para La Térmica, ésta es también la primera muestra en la que se cobrará la entrada -9 euros-, y según su director, Salomón Castiel, "abre un camino de exposiciones que el centro, por motivos obvios de recursos, no puede producir, porque esta exposición podría haber ido a cualquier museo de arte contemporáneo".