EFEMálaga

La edición más atípica de la gala de los Premios Goya se ha vivido también de forma distinta durante los días previos en las calles de Málaga, la ciudad que acogerá la ceremonia y que concentrará en dos polos principales la atención: el Teatro del Soho de Antonio Banderas y el Gran Hotel Miramar.

En una ciudad acostumbrada a transformarse para eventos como su Festival de Cine en Español, esta vez solo una exposición fotográfica en la calle Larios, sobre cineastas andaluces o vinculados a esta tierra que han recibido el Goya, y un ciclo de proyecciones de las candidatas a mejor película han sido las principales actividades para caldear el ambiente.

Nada que ver con la edición de 2020, también en Málaga, cuando la gala se celebró en un Palacio de los Deportes José María Martín Carpena que vivió una espectacular transformación para convertirse en un auditorio con capacidad para más de 3.000 personas.

Este año, ningún distintivo indicaba durante los últimos días en el exterior del Teatro del Soho que acogerá los Goya, y solo sus alrededores con numerosos tráileres aparcados daban una idea de la ferviente actividad en su interior para el montaje de la gala.

Y es que, como aseveró el pasado miércoles el presidente de la Academia de Cine, Mariano Barroso, "otros años hay que tirar la casa por la ventana, y este año toca contención para todos".

Las miradas se dirigirán primero al lugar donde se celebrará la alfombra roja, el Miramar, un edificio inaugurado en 1926 por Alfonso XIII entonces como hotel Príncipe de Asturias, que durante la Guerra Civil fue hospital de campaña y que en su primera etapa con uso hotelero alojó a Elizabeth Taylor, Ava Gardner, Orson Welles o Ernest Hemingway.

A partir de 1987, el inmueble se convirtió en Palacio de Justicia, también con visitantes ilustres, algunos como Jesús Gil ligados a las investigaciones judiciales de las corruptelas en Marbella, y de ese periodo se conservan en el sótano los calabozos, que ahora en su regreso a la actividad hotelera se usan como bodegas.

Fue en 2017 cuando este edificio asomado al Mediterráneo a través del paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso recobró su función original como hotel, ahora de categoría cinco estrellas gran lujo, y desde entonces ya han pasado por él personalidades como la exprimera dama de EEUU Michelle Obama.

Desde la alfombra roja, los invitados que asistirán presencialmente a la gala se trasladarán al Teatro del Soho, el lugar donde Antonio Banderas pudo cumplir por fin su sueño de tener un espacio escénico en su ciudad tras un par de intentos fallidos.

Ocupa unos terrenos que siempre han estado destinados al ocio y la cultura, porque desde 1907 estuvo allí el Cine Pascualini, hasta que una bomba lo destruyó en la Guerra Civil; en los años 40 ocupó el solar un parque de atracciones, el Palacio de Cristal; en los 50, un cine de verano, y desde 1961, el Teatro-Cine Alameda, cuyo arrendamiento anunció Banderas en 2017.

Las obras de reforma para que el Alameda se convirtiera en el Teatro del Soho dieron lugar a un espacio con un aforo de 840 butacas que abrió sus puertas el 15 de noviembre de 2019 con el musical "A Chorus Line", producido, codirigido y protagonizado por el actor malagueño.

Málaga se convertirá así este sábado en la primera ciudad, tras Madrid, que repite como sede de los Goya, con una gala que ya tiene una ganadora segura, la actriz Ángela Molina, Goya de Honor, y otra casi segura, "La gallina Turuleca", única nominada en la categoría de mejor película de animación.

José Luis Picón