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La escritora Eva Díaz Pérez, con una amplia trayectoria como periodista, ha accedido mediante concurso público a la dirección del Centro Andaluz de la Letras (CAL), y asegurado que tanto en Andalucía como en el resto de España "se ha apostado por el entretenimiento, en vez de por la cultura".

"La cultura no ha sido una prioridad política; ni en Andalucía ni en otros lugares; desgraciadamente es un mal que une a buena parte de la clase política, a la que quizás no interese tener a ciudadanos formados y, por lo tanto, críticos", ha dicho en una entrevista con Efe.

En el caso de Andalucía ha señalado que durante decenios "se ha apostado por cierta difusión de actividades folclóricas en la televisión autonómica olvidando que la fuerza de Andalucía estaba en su cultura y en su patrimonio; esa ha sido la razón de que se haya proyectado una imagen tópica en el resto de España".

"Ese fenómeno -según Díaz Pérez- viene de mucho antes, naturalmente, de la creación del tópico pintoresco que ya hicieron los viajeros románticos, pero que aquí se ha seguido cultivando, dejando que sean otros los que creen nuestra propia identidad".

"Nunca comprendí, por ejemplo, que en la televisión pública de Andalucía no se mostrara el trabajo que se hace en los clubes de lectura de la comunidad. Hay historias de superación impresionantes, de personas que no sabían leer y en poco tiempo han quedado atrapadas en el hechizo de la lectura. ¿Por qué no se ha contado eso?"

La nueva directora del CAL también ha lamentado que tampoco se haya difundido "de forma inexplicable" el valor universal de Andalucía como escenario literario: "Desde hace siglos Andalucía ha sido un lugar que ha provocado la creatividad de artistas internacionales: Washington Irving, Gerald Brenan, Lord Byron, Marguerite Yourcenar, Paul Morand...".

Sobre la responsabilidad de los medios de comunicación en esta situación ha reflexionado:

"Como periodista sé lo difícil que es ejercer ahora mismo un periodismo libre, independiente y de calidad. En estos años he visto cómo la cultura se ha ido despreciando cada vez más hasta quedar arrinconada, apenas rescatada por los siempre vocacionales periodistas culturales que se han empeñado en su tarea".

"La mayoría de los medios de comunicación han optado por la frivolidad, por el entrenamiento vacío y han olvidado la verdadera cultura. Algo que siempre me ha sorprendido porque esa ha sido la razón por la que muchos lectores, oyentes y espectadores han ido perdiendo interés por lo que contaban los medios: Se abandonó la cultura y la gente abandonó los medios".

Entre los contenidos del CAL, su nueva directora ha asegurado que se esforzará en "recuperar la memoria olvidada de algunos escritores, como los del exilio, ahora que se cumplen ochenta años de este terrible hecho histórico" y en rescatar a autores que "por circunstancias extraliterarias han sido expulsados del canon oficial, silenciados y cuyas obras son difíciles de encontrar".

A Díaz Pérez le gustaría que el CAL "se convierta en faro para rescatar naufragios literarios, recuperando a autores y obras olvidadas por diversas circunstancias, escritores de la bohemia literaria, de la vanguardia menos conocida o letraheridos apartados de la crónica oficial".

Según Díaz Pérez, habría que procurar que la gente se "reconozca en su patrimonio literario, que se identifique, que la memoria literaria forme parte de manera natural en la educación", habría que "mostrar las dimensiones literarias de las ciudades, 'pasear' la literatura, añadir el paisaje patrimonial como parte de la experiencia lectora incorporando rutas, realizando actividades en lugares singulares. Hacer que la literatura forme parte de la vida cotidiana".

Remediar que Andalucía sea una de las regiones europeas con índices de lectura más bajos ha dicho que "plantea un enorme reto, la confirmación de que son muy importantes las políticas a medio y largo plazo y no sólo la gestión pública superficial, de fotografía y de artificios presentistas".

La lectura, ha concluido, se fomenta "creyendo mucho en ella" y "haciendo que sea algo natural, cotidiano, descubriendo a la gente que no es algo ajeno sino que está dentro de ella; que leyendo se puede vivir más intensamente y disfrutar más de las cosas; que cuando se viaja se puede saber más del lugar donde se va, que también se puede escribir lo que se siente".