EFECórdoba

Las investigaciones en la Plaza de Armas del yacimiento cordobés de Medina Azahara, Patrimonio de la Humanidad, han localizado su límite oriental con el hallazgo de lo que sería otra puerta de acceso, por la entrarían los embajadores de la época.

La delegada de Cultura de la Junta de Andalucía, Cristina Casanueva, junto al director del yacimiento, Alberto Montejo, y el arqueólogo provincial Alejandro Ibáñez, han resaltado que el hallazgo aporta una idea general de cómo sería esta plaza de unos 18.000 metros cuadrados.

Además, permiten obtener conocimientos sobre cómo accedían las embajadas al interior del Alcázar, de las que se habla en los textos árabes de la época, o el funcionamiento interno de Medina Azahara y la extensión real del citado palacio, que probablemente continuaría en dirección Oeste con una serie de edificios singulares que también han aparecido y cuyo fin por el momento se desconocen.

Las investigaciones apuntan a otra posible puerta de acceso desde el Sur del yacimiento, aunque habrá que confirmarlo en los dos próximos.

La delegada ha resaltado que el hallazgo permite "avanzar, a medio y largo plazo" en el objetivo de "realizar la visita a pie desde el Museo de los visitantes que accedan a Medina Azahara y que éstos contextualicen esta plaza".

En este sentido, ha indicado que una de las intenciones en el futuro es musealizar esta plaza en lo que supone un "recinto especial de la ciudad palatina".

En las investigaciones que se están llevando a cabo en este espacio desde 2017 participan el Instituto Alemán de Arqueología en Madrid, la Universidad Autónoma y el propio Conjunto Arqueológico, mientras que se prolongarán durante dos años más.

Las actuaciones de 2019, con una inversión de unos 31.000 euros, tienen una duración de dos meses y finalizan la semana que viene, por lo que las excavaciones tratan de averiguar con premura si, en efecto, existía esa hipotética entrada desde el Sur.

Por el momento, ha quedado confirmado que el pórtico de entrada desde el Este sí existía, ya que ha salido a la luz una de las jambas de mármol blanco donde se sostendría una de las puertas.

La excavación se ha llevado a cabo sobre un espacio de 350 metros cuadrados, con cinco prospecciones de hasta dos metros de profundidad, en los que se contemplan con claridad restos de muros y sillares.