EFESevilla

Condesa, periodista, editora, poeta, catedrática, traductora, crítica literaria, dramaturga y conferenciante, Emilia Pardo Bazán también fue feminista y su novela "Insolación", considerada su novela "más feminista", ha sido ilustrada por Javier de Juan por el centenario de su muerte, que se conmemora en 2021.

"Era pequeñita de estatura, pero enorme, descomunal, como escritora", dice Luis Alberto de Cuenca de Emilia Pardo Bazán, a la que considera autora de "algunas de las mejores novelas que se han escrito en castellano".

En el prólogo a esta edición de Reino de Cordelia, De Cuenca también la califica de "mujer ejemplar, libérrima y desinhibida en una época que propiciaba un modelo femenino completamente opuesto al que ella representó".

La primera edición de "Insolación" es de 1889, época en la que plantea un argumento arriesgado y valiente, una historia amorosa protagonizada por una mujer gallega, aristócrata, viuda que sobrevivió a un matrimonio de conveniencia y treintañera que se tropieza en Madrid con un andaluz de antecedentes donjuanescos.

En el ambiente recatado, pudibundo y asfixiante que padecían las mujeres a finales del siglo XIX, la protagonista desoirá las voces que le aconsejan alejarse de ese hombre, con el que se dejará ver en paseos madrileños de sabor castizo por la Pradera de San Isidro y los merenderos de las Ventas del Espíritu Santo, unos ambientes dotados de una gracia popular que Javier de Juan ha sabido plasmar en sus dibujos y acuarelas.

El dibujante jiennense, que se dio a conocer en los años ochenta en el tebeo "Madriz", inmortalizó la capital de España en carteles como "Grand Vía" y "Capitol" y, en la serie de ilustraciones que ha hecho para "Insolación", ha captado los ambientes populares del Madrid de hace cien años.

Las ilustraciones de Javier de Juan, según De Cuenca, borran de "un plumazo lo que de costumbrismo caduco pueda haber en la novela", una novela que considera "muy moderna tanto en el momento en que se escribió como hoy", además de "una de las obras más audaces y entretenidas" de la autora de "Los pazos de Ulloa".

"Amó y fue amada por don Benito Pérez Galdós", recuerda De Cuenca sobre Emilia Pardo Bazán para trazar el retrato completo de la mujer, de la escritora que en su ensayo "La cuestión palpitante" saludó la aportación del naturalismo a la literatura de su época, lo que en aquel momento no carecía de mérito por tratarse de unos postulados estéticos que para la burguesía española de entonces eran "pecado mortal".

Los responsables de esta nueva edición, consideran "Insolación" una obra castiza y moderna al mismo tiempo, independiente y libre y una novela "que se adelantó en su defensa feminista a la época que fue escrita".

Prueba de que la autora era consciente del terreno que pisaba es el arranque del capítulo duodécimo:

"Doloroso es tener que reconocer y consignar ciertas cosas; sin embargo, la sinceridad obliga a no eliminarlas de la narración. Queda, eso sí, el recurso de presentarlas en forma indirecta, procurando con maña que no lastimen tanto como si apareciesen de frente, insolentonas y descaradas, metiéndose por los ojos. Así la implícita desaprobación del novelista se disfraza de habilidad".