EFEGranada

La Fundación Francisco Ayala conmemora los diez años transcurridos desde la muerte del escritor granadino con un programa de visitas a su sede, un palacete con una qubba musulmana original, que incluye la proyección de un documental para profundizar en la figura del que fue Premio Cervantes.

Francisco Ayala inauguró en marzo de 2007 el palacete Alcázar Genil, que se convirtió entonces en sede de su Fundación, el mismo espacio que ahora se abre a visitas para profundizar en la figura del autor de Muertes de Perro.

La Fundación Ayala ha informado en un comunicado de esta apertura de su sede, un monumento por el que ya han pasado más de 8.000 personas y que ahora muestra la qubba musulmana original y los edificios anexos, que albergan las dependencias de la Fundación.

Estas visitas se enmarcan en el programa "Francisco Ayala, diez años después", organizado para recordar el décimo aniversario de la muerte del autor y que incluye los recorridos por esta joya medieval.

La actividad fomentará, además, el conocimiento sobre la figura del escritor granadino, para lo que se ha editado una guía que incluye un itinerario por el entorno de la Granada almohade, una explicación de la historia del palacete y una descripción de los principales elementos artísticos de la qubba.

En su versión didáctica, destinada a los centros educativos, esta publicación se complementa con páginas de actividades para los alumnos que se suman a la documentación sobre Ayala que los visitantes pueden encontrar en el palacete.

La visita al palacete Alcázar Genil incluye la proyección de un documental sobre Francisco Ayala, un referente nacional que fue reconocido con el Premio Cervantes y Príncipe de Asturias de las Letras, entre otros.

En su más de un siglo de vida, logró, además, reconocimientos como el de Hijo Predilecto de Andalucía, Hijo Predilecto de la Provincia de Granada o Premio Nacional de las Letras, fue miembro de la Real Academia Española y de la Academia de Buenas Letras de Granada, entre otros.

Ayala fue un intelectual comprometido y su dilatada trayectoria vital y su compleja producción literaria lo convierten en un exponente máximo de la literatura española.