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La Unión de Picadores y Banderilleros de España (UNPBE) ha emitido un comunicado en el que denuncia la intención de la Junta de Andalucía de reducir un cuarenta por ciento de los puestos de trabajo en corridas y novilladas, según el plan de medidas de ayuda que quiere aplicar al sector taurino durante la crisis en los festejos de la comunidad andaluza.

El comunicado, que está firmado también por la Asociación Nacional de Mozos de Espadas, considera que todas las facilidades de la Junta para la celebración de festejos son muy "de agradecer por un sector tan afectado como el nuestro", pero al tiempo considera alarmante que "como única solución y único sacrificio propuesto contemple la eliminación de un gran número de puestos de trabajo".

Los sindicatos de profesionales taurinos critican así que el borrador de dicho plan, que habrá de aprobarse el próximo día 25 y que tendría vigencia para un año independientemente de la situación sanitaria, imponga la eliminación por cuadrilla de un picador, un banderillero y el ayuda del mozo de espadas, lo que supone la reducción de un 40% por ciento de los puestos de trabajo totales en cada espectáculo.

El borrador del plan, elaborado por la Secretaría General de Interior y Espectáculos Públicos del Gobierno andaluz y al que ha tenido acceso EFE, incluye, efectivamente, esa reducción de puestos en todas las corridas de toros y novilladas con picadores a celebrarse en plazas de segunda y tercera categorías de Andalucía.

Subalternos y mozos de espadas consideran que, "lejos de paliar la crisis del sector, la Junta provocaría así una mayor, al reducir los puestos de trabajo de unos colectivos profesionales que han visto suspendida tajantemente su actividad y llevan sin recibir ingresos de ningún tipo desde que finalizó la pasada temporada taurina, en octubre de 2019".

El comunicado continúa explicando que "tal medida puntual, que además influiría negativa y directamente en la calidad de la lidia y en el buen desarrollo del espectáculo, no supondría ningún beneficio considerable para el sector, y menos aún se si aplica durante tanto tiempo".

Y es precisamente esa aplicación durante un año lo que lleva a los profesionales a "sospechar de la influencia en la decisión, aprovechando el actual río revuelto, de otras partes implicadas que, con absoluta insolidaridad, llevan ya tiempo intentando imponerla definitivamente no sólo en plazas andaluzas".

Picadores, banderilleros y mozos de espadas se extrañan de que las medidas propuestas por la Junta de Andalucía "no obliguen a otros estamentos, como ganaderos o empresarios, a pasar por ningún tipo de penalización como la impuesta a las cuadrillas, como tampoco establece medidas de reducción del precio en las entradas para facilitar el acceso al aficionado que también sufre la crisis económica".

"Nos parece muy triste que, como única conclusión posible, el gobierno andaluz pretenda implementar un modelo de espectáculo taurino afectando y sacrificando únicamente a su sector laboral más débil", finaliza el texto ante de lanzar una última advertencia:

"Esperamos que los responsables de la Junta rectifiquen y den marcha atrás en este claro atropello a los derechos laborales del sector taurino. En caso contrario, estas asociaciones mayoritarias adoptarán las medidas necesarias que caben en nuestro ordenamiento jurídico para defender los derechos de los profesionales taurinos".