EFESan Sebastián

El director almeriense Manuel Martín Cuenca ha presentado hoy fuera de concurso en la Sección Oficial del 69 Festival de Cine de San Sebastián su sexto largometraje, "La hija", una historia "muy primordial y primitiva" sobre dos mujeres: una que no puede ser madre y otra que lo es de manera inconsciente.

Una historia, ha destacado la actriz Patricia López Arnáiz, que muestra "esa otra cara de la maternidad", distinta a la que, "como sociedad, tenemos. Esa idea de lo dulce de la maternidad, que la hay -apunta-, pero que también tiene muchos matices".

En este caso, su protagonista, Adela, la mujer que no puede tener hijos, "es una mujer con un instinto maternal superpotente y un pasado, como pareja, que ha atravesado y superado cosas muy duras".

"La hija" es un drama moral que empieza en primavera, cuando todo alrededor irradia esperanza, que se va oscureciendo con el paso de las estaciones, hasta que acaba convertido en un drama macabro. Son nueve meses en los que una pareja que no puede tener hijos acoge en secreto a una adolescente de 15 años, embarazada, a cambio de poder quedarse con su bebé.

Martín Cuenca ha contado en una rueda de prensa tras la proyección de la cinta en el Zinemaldia que conoció la historia de Félix Vidal a través del guionista Alejandro Hernández, con quien ha colaborado en otras películas como "El autor" (estrenada en Donostia en 2017), aunque al principio "era más una historia de género".

Así que la hizo suya, se la llevó a Andalucía, "a mi terreno", a una sierra de Jaén poco vista en cine y lo suficientemente solitaria, grande y desconocida para alojar a sus tres personajes y un drama que de ningún modo "hubiera podido salir adelante en una ciudad", ha dicho el director de "Caníbal" (2013).

Una vez elegida "la geografía", otro personaje más, según dice, puso cara a los protagonistas: Javier, un profesor de chicos que provienen de hogares desestructurados; su esposa Adela, amargada y triste porque no puede tener hijos, e Irene, una quinceañera embarazada que se ha fugado del centro para menores donde trabaja Javier.

Son Javier Gutiérrez, Patricia López Arnaiz e Irene Virgüez.

"Queríamos contar una historia muy primordial, muy primitiva, que pudiera haber ocurrido hace 15.000 años en una cueva, entre dos mujeres, una que no puede ser madre y otra que lo es de manera inconsciente; la naturaleza no es justa o injusta, es lo que es (...). Yo quería hacer la pregunta de cómo reparar una injusticia sin cometer otra".

"Qué pasa cuando la mujer no tiene eso, el don de la vida. Es -opina- la lucha de dos animales, intentaba ir a esa cosa tan esencial, lo más primordial posible", confiesa el director.

"Quizá la intensidad de la maternidad o la paternidad tiene que ver con el poder que tiene este vínculo con la criatura que está o que no está (...), y el parto y ver al bebé y decir no puedo dejar a este niño, es mío: ese es el impulso que lleva al límite a Javier y a Adela", apoya la actriz gasteiztarra, ganadora del Goya por "Ane" (2020).

Vetusta Morla, autores de la banda sonora de la película que acompañaron al equipo en la presentación, indicaron a través de su letrista y compositor Guille Galván que pensaron en la música teniendo en cuenta que era una "peli muy básica, ancestral, donde todo lo superfluo está fuera".

"Quisimos usar las pistas de audio de la propia película", ha explicado Galván; así, trabajaron con la sonidista Eva Valiño y usaron "viento, coches, lluvia" y lo mezclaron digitalmente. "Es una peli con sordina, y la música está en otros lugares a los que estamos acostumbrados", ha dicho el músico.

"En el fondo, la idea no llega a ser mala (sin juzgarlo moralmente)", comenta López Arnaiz, convencida de que todos se pueden beneficiar de esa situación: "La niña tiene un contexto súper complicado y es posible que aborte, y ellos no pueden tener hijos".

"Todo parte del amor -apunta Gutiérrez-; en nombre del amor se cometen atrocidades".

"Yo creo mucho en la energía, en el ritual. Para mí el cine es una convocación de la magia, es una cosa primordial y ancestral. No hay dos tomas iguales; luego, ocurre o no ocurre", ha concluido el director.