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Decía que no era compositor ni cantante, pero Bola de Nieve se convirtió en una leyenda de la música y ahora Martirio y Chano Domínguez le rinden homenaje en el disco que mañana presentan en concierto, y en el que, como él hubiera querido, "expresan" la "honda sensibilidad" que une Andalucía y Cuba.

Ignacio Jacinto Villa Fernández, nacido en Guanabacoa (Cuba) en 1911 y fallecido en Ciudad de México en 1971, "construía" "canciones, poemas y pregones" a partir de lo que la propia letra le sugería acudiendo al jazz, el bolero, el tango, la música afrocubana y la música popular española, con una clara influencia de los ritmos del cubano Ernesto Lecuona.

"Cultivo la expresión más que la impresión. No me interesa impresionar. Lo que me interesa es tocar la sensibilidad del que escucha", solía decir el intérprete y la cantante onubense Martirio y el pianista gaditano Chano Domínguez han querido llevar su sentimiento "hasta el final".

"Drume Negrita", "Vete de Mí", "Si me pudieras querer", "Ay, amor", "La vida en rosa", "Tú no sospechas", "Se equivocó la paloma", "Ya no me quieres", "Alma mía" o "El manisero", son algunos de los quince temas que incluye el disco, editado por Universal Music, con producción del antropólogo, músico y productor Raúl Rodríguez.

Son nuevas versiones de los temas "tocados" en esta ocasión por la cadencia de la copla, el jazz, el bolero "filin" y el flamenco, combinando las canciones más nostálgicas con las más amorosas y las más populares con las más divertidas.

"Acometemos este trabajo que nos fascina partiendo de la gran admiración de ambos por el artista cubano, el estudio de su obra, sus connotaciones con nuestros ritmos y la sintonía con su vibración", explican en el disco los artistas, que hicieron juntos antes "Coplas de madrugá" (1996) y "Acoplados" (2005).

Domínguez (1960) conoció la obra de Bola, como le llamaban sus amigos, en Colombia en 1998 y se quedó impresionado con su forma de cantar y la complicidad que tenía con el que él creía que era un pianista acompañante y que en realidad era el propio artista.

Para Maribel Quiñones "Martirio" (1954) la manera de cantar "desde la verdad absoluta" del cubano, de "llegar al fondo sin alardes, profundamente, sin exageraciones para la platea, sin purpurina" le ha llegado siempre al corazón.

Martirio y Chano Domínguez presentan su disco mañana en el Teatro de la Zarzuela, el 28 lo harán en la Sala Barts de Barcelona, dentro del Festival de Jazz de Barcelona, y el 7 de diciembre en el Auditorium de Palma de Mallorca.