EFELeón

El bailaor y coreógrafo sevillano José Porcel está en un momento "visceral". A punto de estrenar en Salamanca su nuevo montaje, 'Impulso', actúa por primera vez en León donde mañana los amantes de la baile flamenco podrán disfrutar de toda su fuerza y talento en el auditorio de la ciudad.

Sobre sus tablas, a partir de las siete de la tarde de este domingo, representará 'Porcel', su producción "más solitaria, teatral y libre" hasta la fecha al ceder gran parte de su espacio a la improvisación.

"El 60 por ciento se sale del esquema y eso la hace única", ha asegurado en una entrevista concedida a Efe un artista que se enfrenta a un público -"siempre exigente"- sin efectismos y con la verdad siempre por delante.

Su preparación, según ha confesado, es "descomunal". "Durante una hora y veinte minutos no salgo de la escena en ningún momento", ha explicado Porcel al hablar de uno de los montajes más íntimos y especiales de su carrera.

"Desarrolla los estados anímicos del ser humano con un hilo conductor muy personal", ha subrayado el bailaor la víspera de entregarse, "en cuerpo y alma", a una audiencia que espera que "se deje llevar".

"El que paga la entrada se va satisfecho con lo que ha visto", ha apostillado.

Rodeado de familiares y amigos (sus suegros son leoneses) y bajo la dirección de Rubén Olmo, director del Ballet Nacional de España, Porcel desplegará toda su energía en un espacio, el Auditorio Ciudad León, al que le tiene "muchas ganas".

Y lo hará de la mano de los técnicos de luces y de sonido, un guitarrista, un cantaor y un percusionista.

Convencido de que "lo difícil no es llegar, sino mantenerse", el artista no ha dejado nunca de trabajar. "Mi cabeza funciona mucho mejor que cuando estoy parado", ha reconocido.

Por eso, la próxima semana, el 28 de septiembre, su compañía, Ballet Flamenco, estrenará en el Centro de las Artes Escénicas y de la Música (CAEM) de Salamanca su nuevo espectáculo.

Bajo el título de 'Impulso', el montaje, "muy de tierra y de emociones", abre y cierra con toda la compañía sobre el escenario. Concretamente, comienza con una soleá por bulería compuesta por Víctor Márquez 'Tomate' y coreografiada por Jesús Carmona, y cierra con una pieza de tango argentino.

Y es que este género musical también le llevará a Nueva York en diciembre: "Será una fusión con el flamenco alejada de mis otros espectáculos".

"'Impulso' son las reacciones de un conjunto de artistas", ha dejado claro Porcel que, en este nuevo montaje, solo saldrá a escena en cuatro ocasiones. Y, según ha avanzado, en dos de ellas pasa "casi desapercibido".

Cuando le trasladó al director de escena Quino Falero todo lo que bullía en su cabeza, empezó un trabajo de equipo que se ha extendido cerca de seis meses. "La gente de la que me rodeo lo es todo", ha puesto de manifiesto el artista sevillano.

En su retina aún conserva grabados algunos momentos extraordinarios. Entre ellos, su 'Encuentro' hace tres años con Antonio Canales ("es increíble como ese hombre mira") y los inicios de su andadura en solitario en el año 2001 tras abandonar el Ballet Nacional.

"Miro hacia atrás y siento un orgullo tremendo, porque es muy complicado vivir de la danza en este país", ha afirmado consciente de que "la cultura no está suficientemente valorada".

Más de un centenar de artistas han pasado por unas producciones de Ballet Flamenco que le han llevado por toda España y buena parte del extranjero.

"Llevo unas 1.000 actuaciones a mis espaldas, cerca de 170 durante las cuatro giras que hemos hecho en Estados Unidos", según ha recordado.

Su futuro a largo plazo, según ha señalado a Efe, pasará sin lugar a dudas por la docencia. "Actualmente, doy clase a 111 niños en Madrid", ha indicado sobre una faceta desconocida para muchos que, pese a ello, le llena como ninguna otra. EFE

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