EFEMálaga

El cineasta mexicano Arturo Ripstein competirá con su última película, "El diablo entre las piernas", en la sección oficial a concurso del vigésimo tercer Festival de Cine en Español de Málaga, que le entregará el Premio Retrospectiva, uno de sus galardones honoríficos.

El certamen, que se celebrará del 13 al 22 de marzo, pretende reconocer así la amplia trayectoria del director mexicano, considerado uno de los nombres fundamentales del cine en español, ha informado este martes el Festival de Málaga en un comunicado.

Ripstein (Ciudad de México, 1943) nació en el seno de una familia judía, su padre era el productor Alfredo Ripstein jr. y a los 15 años descubrió a Luis Buñuel, con quien desarrolló una estrecha relación maestro-alumno.

Debutó como director con "Tiempo de morir" (1965), en 2000 ganó la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastián por "La perdición de los hombres" y en 2002 su película "La virgen de la lujuria" participó en la Mostra de Cine de Venecia.

Fue galardonado con el Premio Nacional de Bellas Artes en 1997, en 2003 obtuvo la nacionalidad española y ha recibido numerosos premios en los festivales de cine internacionales más importantes, incluidos varios reconocimientos a su trayectoria.

Entre su filmografía reciente figuran "La calle de la amargura" (2015), "Las razones del corazón" (2012), "Los héroes y el tiempo" (2005), "La virgen de la lujuria" (2002), "Así es la vida" (2000), "La perdición de los hombres" (2000), "El coronel no tiene quien le escriba" (1999), "El evangelio de las maravillas" (1998), "Profundo carmesí" (1996), "La reina de la noche" (1994), "Principio y fin" (1993) y "La mujer del puerto" (1991).

Ripstein competirá en Málaga con "El diablo entre las piernas", escrita por Paz Alicia Garciadiego y protagonizada por Sylvia Pasquel, Alejandro Suárez, Greta Cervantes, Erando González, Mar Carrera y Daniel Giménez Cacho.

En esta película, El Viejo gasta su aburrimiento en deambular por la casa celando a Beatriz, su mujer, quien, a fuerza de sentirse celada, se siente deseada y sobre todo deseable, y quiere comprobarlo.

Por ello, una noche sale de casa sin rumbo alguno con un solo propósito, sexo, y su regreso a casa desata la hecatombe.