EFESevilla

Joanna Hogg hizo su debut cinematográfico en 2007 con la película "Unrelated". Tenía 47 años, pero desde los veinte, que comenzó a hacer películas de super-8, tenía claro que quería hacer cine. Antes tuvo que ser fotógrafa y directora de videoclips y, al final, centró su vida en trabajos televisivos.

Hoy, a punto de cumplir los 60, la creadora británica se ha hecho un nombre en su país gracias a su cine "casero", "homemade", como ella misma lo define, que también es personal, autobiográfico y rotundo, un ejercicio de sinceridad que la británica ha cocinado "a fuego lento" para estar, por fin, satisfecha.