EFEGranada

Aunque hace dos siglos que la Alhambra de Granada diera por perdido el arrocabe medieval -un friso de madera- de la Torre de las Damas, en el Palacio del Partal, ahora lo ha recuperado después de que el viajero romántico británico Richard Ford lo consiguiera y sus descendientes lo hayan entregado al monumento nazarí.

Según una nota de la Junta de Andalucía, se trata de una tabla decorativa a modo de friso continuo tallado en madera que el visitante británico obtuvo y que ha permanecido durante todo este tiempo en la vivienda privada de la familia Ford.

Tiene 2,25 metros de largo y forma parte de la historia de una de las estructuras palatinas más importantes del conjunto monumental y del arte nazarí.

Se sabe que el Palacio del Partal es el más antiguo de los conservados en pie y su tipología e inscripciones decorativas permiten atribuir su construcción a la época del sultán Muhammad III (1302-1309).

Todo comenzó en septiembre de 2020, cuando el Patronato de la Alhambra y Generalife recibió el ofrecimiento de la familia Ford, de modo que tras los primeros estudios la pieza fue trasladada desde Inglaterra a los talleres de restauración del monumento granadino.

La técnica de datación del carbono 14 ha corroborado esta semana que el arrocabe corresponde con el fragmento del nivel superior del friso de mocárabes de la estancia principal del Palacio del Partal, un espacio que en 1923 durante una restauración del arquitecto conservador Leopoldo Torres Balbás fue ocupado por una tabla barnizada sin talla.

Richard Ford es autor de la obra "Manual para viajeros por España" ('A Handbook for travellers in Spain') considerada como uno de los mejores libros de viaje del siglo XIX que se han publicado sobre España en lengua inglesa.

Si los escritos de este autor británico alcanzaron fama merecida, sus dibujos y acuarelas no lo han sido menos, ya que durante la estancia de Ford en España, entre los años 1830 y 1833, realizó unos 500 dibujos de los diferentes lugares que visitó.

En ninguna parte, sin embargo, recibió la inspiración que se observa en los dedicados a la Alhambra, donde pasó dos veranos con su familia, por lo que el monumento granadino le inspiró y le enamoró, y, a ojos de hoy, también sacó su lado más fetiche.

Según ha subrayado la directora de la Alhambra, Rocío Díaz, esta devolución es un hito en la historia de la Alhambra, pues ofrece una reflexión sobre el pasado "muy interesante" y ayuda también a "repensar" el momento actual del monumento.

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico y presidenta del Patronato de la Alhambra y Generalife, Patricia del Pozo, ha destacado la importancia histórica y la dimensión patrimonial que cobra la vuelta de esta pieza al conjunto monumental.

En primer lugar, porque su localización "supone un importante hallazgo" y en segundo, porque se trata de la incorporación de un elemento original del monumento granadino.

La titular de Cultura, que ha agradecido a la familia Ford su gesto "en defensa de la cultura y del patrimonio", ha resaltado el impulso que desde el Gobierno que preside Juanma Moreno y desde la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico se ha dado a la Alhambra como motor turístico, económico y creador de empleo de Granada y de Andalucía.