EFEMálaga

Sentirse parte de una orquesta dirigida por la batuta del director venezolano Gustavo Dudamel en el Teatro del Liceo de Barcelona ya es posible gracias a la realidad inmersiva en la exposición "Symphony", que se abre al público este viernes en Málaga.

Las dos unidades instaladas por la Fundación "La Caixa" en la plaza de la Marina de la capital malagueña quieren transmitir al espectador dos mensajes, sobre la presencia de la música en nuestra vida cotidiana y sobre la universalidad de la música, ha explicado este jueves en la presentación Marcel Gorgori, asesor del proyecto.

La primera sala, con una pantalla de gran formato panorámico, ofrece un viaje guiado por los sonidos para dar idea "de que el embrión musical existe en la cotidianeidad de cada uno de nosotros", según Gorgori.

Para ello, se traslada primero a una ciudad mediterránea, con el sonido rítmico del batir de las olas o del motor de un pequeño barco pesquero; a continuación a Nueva York, con el ruido repetido de las traviesas del metro, y por último a la selva colombiana, donde el ritmo lo producen un machete cortando caña o una herramienta para moler granos de cacao.

En los tres enclaves hay otros tantos jóvenes músicos que acompañan con sus instrumentos a esos sonidos de la vida cotidiana, y que después viajarán a Barcelona para unirse bajo la batuta de Dudamel.

El plato fuerte de la exposición llega en la segunda sala, donde se recurre a la realidad inmersiva con el objetivo de "aumentar el interés por la música clásica" y procurar al público "unas sensaciones hasta ahora inexistentes".

Sentado en una butaca que puede girar 360 grados, el espectador debe colocarse unos auriculares y unas gafas de realidad virtual para convertirse, por arte de magia, en parte del vídeo que se va a proyectar en esta segunda sala.

Así es como siente que Dudamel se dirige de forma individual a él, y que cuando se encienden las luces se encuentra en el escenario del Liceo barcelonés, sentado en el centro de una orquesta dirigida por el músico venezolano.

La realidad inmersiva introduce en cada grupo de instrumentos de la orquesta al espectador, que al girar su cabeza puede comprobar cómo el resto de los músicos le observan o cómo le hace indicaciones el director.

También pasa el viaje por el taller del lutier David Bagué, que sigue fabricando sus instrumentos con las técnicas heredadas hace siglos "para generar emociones", y mediante la realidad virtual el espectador puede navegar por el interior de un violín o de una trompeta.

Esta exposición de la Fundación "La Caixa" permanecerá instalada en Málaga hasta el próximo 5 de abril y durante los próximos diez años tiene previsto pasar por un centenar de ciudades de España y Portugal.

Como señala Dudamel en un momento de la proyección, para que la música cumpla con su cometido, no importa solo la madera o el metal con el que está construido el instrumento, sino que lo más importante es que esté "el alma de quien la interpreta".

José Luis Picón