EFEGranada

El Museo de Bellas Artes de Granada, ubicado en el Palacio de Carlos V de la Alhambra, saca a la luz fondos desconocidos con la exposición "Inéditos", una muestra con más de sesenta obras que hasta ahora no se habían exhibido, incluidos lienzos de Sánchez Cotán, Carducho o Marten Pepyn.

La consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo ha inaugurado este viernes la nueva muestra formada por fondos recuperados y desconocidos del museo de Granada.

La propuesta expositiva está formada por 63 obras nunca exhibidas o mostradas solo de forma ocasional al públic, entre las que destacan lienzos de Sánchez Cotán, Bartolomé Carducho, Juan de Van der Hamen o Marten Pepyn, pintor flamenco del que se exhibe su Apostolado procedente del Real Monasterio de San Jerónimo de Granada.

"El Bellas Artes de Granada da cumplimiento con esta exposición a la misión de difundir y conservar sus fondos, dado que, para que puedan ser exhibidos, se ha realizado una importante campaña de restauración", ha explicado Del Pozo, que ha añadido que esta muestra abierta hasta febrero de 2022 permitirá ver bienes raramente expuestos.

La exposición, concebida y diseñada por el director del Bellas Artes, Ricardo Tenorio, saca a luz 54 lienzos, siete esculturas, un grabado y un tapiz conservados hasta ahora en sus almacenes porque, o no se ajustan al discurso de la exposición permanente o no tenían la conservación deseable.

"Este museo se hace así más rico y más profundo", ha indicado Del Pozo, que ha estado acompañada entre otros por la directora de la Alhambra, Rocío Díaz.

"Inéditos" ofrece la oportunidad de contemplar la "Huida a Egipto" del fraile cartujo Juan Sánchez Cotán, la "Alegoría de la Inmaculada Concepción" de Jacinto de Molina y Mendoza y, de mano anónima, una "Sagrada Familia con San Juanito".

Junto a estas obras se exhibe el "Apostolado" del flamenco Marten Pepyn, quien debió tener relevancia porque su compatriota Van Dyck le dedicó un autoretrato y Schelte Adams Bolswert una estampa.

También figuran algunas obras que habían sido depositadas durante largas temporadas en otras instituciones, como el tapiz flamenco "Ariadna reina", manufacturado por uno de los tapiceros más reconocidos del Barroco, Jan Raes II, y obras que no encajaban en el discurso expositivo como un "San Jerónimo" anónimo del siglo XVII, que copia con exactitud un original de Lucas Jordán.

El cierre de la muestra lo aportan cinco pinturas sobre tabla, cuatro que representan a los Evangelistas en una serie ejecutada por un artista anónimo andaluz, y una quinta que recoge la escena de "La Santa Parentela", obra que a su vez abre el arco temporal de la exposición, que se inicia en el siglo XVI y finaliza en el XIX.