EFESevilla

Más de dos veces milenaria, Carmona (Sevilla) ha sido materia de escritores, poetas y pintores y objeto de estudio de historiadores y arqueólogos, todos los cuales han ido configurando, en obras de creación y en aportaciones científicas, la imagen de una ciudad que ha servido de inspiración durante siglos.

Casi una veintena de investigadores, en su mayoría profesores universitarios, ha tratado de fijar la influencia de Carmona a lo largo de la historia en las letras y las artes como una localidad "en permanente construcción y recreación" en el libro colectivo "La imagen de Carmona a través de la historia, la literatura y el arte", publicado por la Universidad de Sevilla en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad.

Editado por los catedráticos de Historia de la Universidad de Sevilla Manuel González Jiménez y Antonio Caballos Rufino, el volumen se divide en tres partes, la primera dedicada a la "imagen real" de la ciudad a través de la historia bajo el epígrafe "Imágenes", la segunda a la imagen literaria y la oral con el título de "Relatos", y la tercera, "Visiones", a su representación gráfica y simbólica.

Esta última parte integra sendos estudios sobre los pintores carmonenses Manuel Fernández Goncer, conocido como "Manolín Fernández", y José Arpa Perea, quienes dejaron numerosas panorámicas de la ciudad y sus alrededores, una selección de ellas reproducidas en color en este volumen.

Manolín Fernández fue discípulo de José Arpa, quien "detectó en el joven unas excepcionales habilidades" y al que permitía que le acompañara en sus largas sesiones de pintura al aire libre por los alrededores de la localidad.

Aunque la obra pictórica de Arpa se conoce sobre todo por su carácter internacional y por su producción en México y Estados Unidos, el tema de Carmona y sus alrededores fue constante en sus lienzos y se hizo más frecuente aún cuando, en los años finales de su vida, regresó definitivamente a Sevilla.

Carmona cuenta con cincuenta edificios de carácter monumental, de los que 18 están declarados Bien de Interés Cultural (BIC), que han colaborado a que la localidad sea "una ciudad singular que ha tenido una sensibilidad especial para concebir su arquitectura con materiales nobles y humildes, donde la luz hace vibrar una sinfonía de colores en el espacio de la vida", según la catedrática de Construcciones Arquitectónicas María Dolores Robador.

No obstante, Robador considera que "la nota principal es el blanco absoluto de la cal, cal en luz, cal en sombra, recortada espectacularmente en el profundo azul del cielo", al que "conmueve por su pureza, serenidad y espíritu de paz" y que a este color se añaden el "dorado de la piedra alcoriza, el terracota, el rojo almagra, el marrón conventual y el verde de la vida".

Los epígrafes sobre la imagen literaria de Carmona están dedicados al escritor José María Requena, escritor carmonense que obtuvo el Premio Nadal en 1972 con "El cuajarón" y fue director del periódico "El Correo de Andalucía", y a la revista "Palimpsesto", fundada en Carmona, dirigida por el poeta Francisco José Cruz y dedicada a la poesía hispanoamericana.

También en este apartado, el catedrático emérito de la Literatura Española de la Universidad de Sevilla Rogelio Reyes Cano analiza la novela de Fernán Caballero "La estrella de Vandalia", título alusivo al lema del escudo de Carmona y obra escrita a mediados del XIX, vinculada al realismo de herencia romántica.

Como otras de Fernán Caballero, la obra incluye un rico material folclórico como canciones, leyendas, refranes, dichos y cuentos populares, fruto del trabajo de campo efectuado por la autora durante sus años de estancia en Andalucía.

La profesora Rocío Plaza Orellana efectúa un recorrido por las crónicas viajeras que en los siglos XVIII y XIX repararon en Carmona y efectuaron autores como Richard Ford, Theophile Gautier y Wilhelm von Humboldt y el especialista en cartografía Fernando Olmedo aporta una revisión de la presencia de Carmona en los mapas desde la antigüedad y la Edad Media, como testimonio de la importancia histórica de la ciudad.

Alfredo Valenzuela