EFECórdoba

Dos empresas cordobesas han unido conocimiento informático y de gestión de vigilancia de espacios acuáticos para desarrollar una aplicación que gestiona “un sistema justo y equitativo” para la reserva y el control del aforo, limitado en prevención de la COVID-19 en piscinas comunitarias.

El Ministerio de Sanidad restringe el aforo a un 30 por ciento en la fase 2 de la desescalada y se supone, porque aún es sólo una recomendación del propio departamento, al 50 en la 3, pero deja al arbitrio de las comunidades de propietarios la implantación del sistema de reserva y el control del cumplimiento de las limitaciones.

Alfonso Alberca, CEO Taller Empresarial 2.0, durante una reunión de su comunidad, con 225 viviendas y alrededor de novecientos vecinos, tuvo la idea de ampliar las funciones del gestor de reservas para instalaciones deportivas que tiene desarrollado su empresa, según afirma en una conversación con Efe.

Con la implicación de José Aguilar, de Salvamento y Servicios del Sur (Salvasur), que presta servicios de salvamento y socorrismo, planearon una aplicación para cumplir con la sobrevenida normativa legal y no desviar el trabajo de vigilancia de los socorristas de la lámina de agua.

La aplicación permite planear la reserva de un tiempo determinado de horas que la comunidad asigne a cada vivienda, con independencia del número de ocupantes de cada una, aunque sí en relación con su participación en la propiedad del inmueble, en el horizonte de tiempo que se determine.

A partir de ahí genera un código QR que se pasa por un lector a la entrada del recinto, por lo que tanto cada vecino con acceso a la aplicación como el socorrista conoce el aforo de la en cada momento y la comunidad quién ha reservado y no ha hecho uso de su tiempo, por lo que puede sancionar, si se desea, esta infrautilización, “además de condicionar una nueva reserva hasta que se consuma la ya realizada”.

Esto evita, explica Alberca, que se tengan que generar turnos por plantas, portales o días alternos, lo que no atendería a los compromisos de cada vecino ni facilitaría adecuarse a las necesidades de los residentes.

“Creo que hay que evitar los turnos pero establecer un sistema justo y equitativo -señala-, y eso es lo que creo que hemos conseguido con nuestra aplicación”.

Para ello, pone el ejemplo de “un sanitario, ahora que están en boga, que le toca justo un día que está de guardia y no puede el día que libra”. Con este sistema “se asegura que va a poder utilizar la reserva el día que ha hecho y que cualquier vecino puede acceder a la piscina reservando en el mismo momento siempre que haya disponibilidad”, concreta.

Al mismo tiempo, “se pueden controlar los aforos y que el socorrista se libere de la carga que le puede suponer tener que estar pendiente del aforo de la piscina y de quién entra y quién sale”.

Este es un aspecto especialmente interesante para el gerente de Salvasur, que relata a Efe que “el problema de este verano eras que nos enfrentábamos a desvirtuar muchísimo la figura del socorrista acuático y que se le añadiera muchas más competencias que no le corresponden a una profesión que ya está bastante tocada”.

La situación que se podría plantear es que “en lugar de vigilar la lámina de agua, estuviesen en la puerta y constantemente contando el número de personas y ver quién entra y quién sale”, advierte Aguilar.

En su opinión, “de que no haya nada, de que haya controlador o socorrista dependerá de que se pueda controlar más eficazmente el cumplimiento de la normativa” y, en todo caso, si un vecino entra y no ha reservado, la negligencia es atribuible a él.

El responsable de Salvasur, que asegura que el desarrollo es aplicable también en clubes deportivos y hoteles, lamenta que, tras conocerse las medidas de dictadas por el Ministerio de Sanidad, “nos han pedido que los socorristas desinfecten las hamacas, que limpien los baños y que estén pendientes del aforo, del acceso y de la distancia de seguridad”.

Esta aplicación le permite conocer al socorrista en tiempo real el aforo, “pero también alerta al coordinador de zona cuando se está intentado sobrepasar el aforo o se ha llegado al límite, con lo que se incentiva el control sobre esa piscina”. EFE

Álvaro Vega