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Resulta una evidencia que la atención primaria, la primera y más habitual toma de contacto de un paciente con su sistema de salud, se ha tensionado como consecuencia de la llegada de la pandemia del coronavirus, una situación que EFE ha testado en usuarios en varios centros de salud de Andalucía.

Reporteros de EFE se han acercado a varios centros de salud de Andalucía para palpar la tensión de los usuarios y la experiencia de cada uno de ellos con la atención primaria en tiempos de covid. El resultado depende de cada centro y de cada caso particular.

Algunos usuarios, a través de la aplicación Salud Responde, se quejan de que no pueden pedir una cita presencial hasta dentro de al menos diez días. Otros, en cambio, comentan que la situación ya ha vuelto a una relativa normalidad.

COMPRENSIÓN CON LA SITUACIÓN

A las puertas del centro de salud Las Flores de Granada, Ana Luisa ha explicado a EFE que "últimamente" la atienden "muy bien", pero que hace un tiempo sí tardaba "hasta seis y ocho meses" para lograr que la derivaran a un especialista.

"Ahora mismo no, por ahora está perfecta la situación, he entrado incluso antes de mi hora", ha indicado por su parte Noelia Acosta, que ha diferenciado esta experiencia de la que se registró entre finales y principios de año en este mismo ambulatorio.

En el centro de salud Fígares, en la capital granadina, Josefa Masegosa ha comentado que la gestión de su cita previa ha sido "normal, como siempre" y que "no ha tenido ni retraso, ni nada" tras solicitar la visita presencial el día anterior.

Andrés y su compañera Rosa coinciden en que no han tenido ningún problema con Atención Primaria -ya sea de forma presencial o telefónica-, algo que no les ocurre con especialistas para los que llevan meses esperando.

COLAS PORQUE NO COGEN EL TELÉFONO

En un centro de salud de Málaga capital, Sara -paciente de hipotiroidismo y otras patologías- espera en la calle su turno para pedir cita con el médico, ya que -según explica a EFE- no le cogen el teléfono.

"Hay una cola importante, me tendré que ir sin que me atiendan", cuenta María del Mar Hinojoso a la persona que tiene al otro lado del teléfono mientras aguarda en una fila para conseguir un encuentro con su doctor.

Es el caso también de Carmen Vilches, de 72 años y con problemas de huesos y tensión derivados de la edad, que -al no poder contactar telefónicamente- no ha tenido más remedio que acudir en persona a las instalaciones sanitarias, donde espera sentada en el asiento de su andador para poder pedir una cita telefónica con su médico y que le recete morfina.

Vilches, que confiesa que -en ocasiones- ha esperado hasta quince días en recibir la llamada, asegura que este problema de demora lo sufre a raíz de la pandemia y que esa misma situación la ha vivido en dos centros de salud diferentes tras cambiar su domicilio.

Israel Martínez, de 41 años, que se contagió de covid hace un mes, explica que es la quinta vez que espera a las puertas de un centro de salud para que su facultativo le facilite un justificante con el que pueda acreditar la baja laboral: "me dicen que me van a llamar y nunca lo hacen", critica.

Acompañada de su hijo, Mari Camen García denuncia "el colapso que sufre la Atención Primaria", ya que su marido "cada vez se encuentra peor" y -después de "muchos meses"- en diciembre le hicieron una analítica, cuyos resultados aún no le han entregado.

A su juicio, el covid "está dejando de lado otras enfermedades muy graves" y reprueba las consultas telefónicas, pues asegura que "los médicos están para atender" y -a su juicio- a través de este procedimiento "no se puede detectar ninguna patología".

Elisabeth García, de 41 años, cuenta a EFE que lleva días intentando conseguir por teléfono un documento que justifique que su marido no puede asistir a un juicio, ya que se ha contagiado de coronavirus.

Recuerda que hace un mes ella también dio positivo en un test de antígenos que se realizó, asistió al centro de salud donde le hicieron una PCR y el resultado que dictaminaba que efectivamente estaba contagiada tardaron en dárselo y llegó el mismo día que recibió el alta.

LA ATENCIÓN PRIMARIA EN LA DISPUTA POLÍTICA

La atención primaria se ha colado en el debate político como consecuencia de las protestas de alcaldes, críticas de sindicatos y reproches de la oposición política a la gestión de la Junta de Andalucía, una problemática que siempre ha existido pero que la pandemia ha aflorado aún más entre los antagonistas.

Durante los primeros días de esta semana se han celebrado concentraciones y protestas de alcaldes de Sevilla y de Cádiz, quienes reclaman "soluciones" para la sanidad andaluza, al tiempo que los partidos de la oposición reclaman explicaciones en el Parlamento y el incremento de los profesionales sanitarios.

El consejero de Salud, Jesús Aguirre, ha pedido "paciencia" a los críticos sobre la gestión de la atención primaria debido a la carga por la sexta ola de la pandemia del coronavirus y ha adelantado que "en una semana o 10 días" bajará la presión en estos centros.

Desde Cádiz, Isabel cuenta a EFE que quiere ir a ver a su médico: "Mira si pido la cita de atención presencial la primera que me dan es el 28 de enero (dentro de diez días) y si es telefónica, el 31 de enero (dentro de tres días)". Estos son los plazos.

LOS PROFESIONALES PREOCUPADOS AUNQUE ESPERANZADOS

La secretaria general del Sindicato Médico de Córdoba, Inmaculada Romero, ha dicho a EFE que espera que "en semanas la situación puede empezar a mejorar dentro de la anormalidad", aunque entiende que se encuentra en un punto "bastante preocupante".

Romero ha afirmado que la única solución que el SAS ha aplicado a la baja de médico por la COVID es la oferta de continuidades asistenciales, por la que se cubren por las tardes las consultas de las facultativos que no acuden a su puesto de trabajo "para aliviar las listas de espera.

Esto, en su opinión, ante la ausencia de médicos disponibles, "no es una buena solución, pero es la única que se nos ocurre", aunque espera que "se esté haciendo en condiciones".

Para el presidente del Colegio Andaluz de Enfermería, José Miguel Carrasco, la situación no se modificará sino en función del número de casos y "de poner nuevas medidas".

A su juicio, la Atención Primera no es "la puerta abierta que debería ser" porque la situación de "presión importante" que padece supone "una merma" en el servicio que debe prestar.

Esta "presión importante" es, para el dirigente colegial, según ha señalado a EFE, se ha visto acrecentada con la sexta ola ya que, además de lo que ha venido gestionando hasta ahora, se ha unido "un incremento burocrático" y la dispensación de la tercera dosis y la vacunación de los niños.