EFECórdoba

El caballo andaluz, a través del espectáculo 'Pasión y Duende del Caballo Andaluz' de la asociación Córdoba Ecuestre, es el punto de arranque del reencuentro de la ciudad de Córdoba con el turismo en su mes estelar, mayo, en el que concentra celebraciones tradicionales y atractivos turísticos.

Córdoba Ecuestre ha sido capaz de activar el espectáculo en 48 horas, con la mitad de la plantilla en un ERTE, la otra mitad se reintegrará la semana próxima, y con la cualidad de poder montar sobre la marcha un segundo pase si la demanda de público lo justifica, ya que, cuando se ultimaban los preparativos a primera hora de este sábado ya tenía la mitad del aforo vendido pese a no haberlo publicitado.

Para Rafael Blanco, presidente de Córdoba Ecuestre, esto es posible porque la entidad tiene una agilidad, que debería clonarse "para gestionar otros espacios públicos de nuestra ciudad", que le da su condición de asociación con "una presencia privada muy importante, de sectores ecuestre y del empresariado, y otra parte pública muy importante, representada por el Ayuntamiento, la Diputación y la Universidad".

"Ese equilibrio permite una gestión, desde unos objetivos públicos, con una flexibilidad que el propio Ayuntamiento no podría tener en el día a día, que es lo que nos hace competitivos y dar una respuesta inmediata con mucha agilidad" razona durante una conversación con Efe.

Sobre la reacción registrada al regreso a la actividad, con cincuenta entradas vendidas de las cien que posibilita el aforo en las actuales condiciones sanitarias el picadero de las Caballerizas Reales en apenas veinticuatro horas y sin publicidad, considera que "a veces se nos olvida en Córdoba que el espectáculo es, en este momento, uno de los mejores que hay en Europa y entre los dos mejores que se hacen en España, junto al de Jerez de la Frontera".

A su juicio, "solo Jerez y Córdoba pueden aportar un espectáculo ecuestre de nivel internacional con el que aquí se ve y eso hace que nos hayamos convertido, casi sin darnos cuenta, en la segunda gran oferta para el público en nuestra ciudad" y, de hecho, los datos anteriores a la pandemia dieron 60.000 espectadores en 2019.

Blanco destaca que una de las características, aparte de la calidad, es que se trata de una convocatoria para toda la familia, en "el que se mezclan dos conceptos que son muy atractivos, el arte del caballo, con movimiento muy complejos, y la combinación de la música y el flamenco".

Caballerizas Reales es un bullir de operarios que se multiplican entre el engalanamiento de los equinos y la preparación de la pista de su picadero, una de las dos de alto nivel de las tres que tiene Córdoba Ecuestre en el recinto, sufragadas con recursos propios, como todas las instalaciones desplegadas en el monumento, que tiene cedido en precario por el Ayuntamiento aunque es propiedad del Ministerio de Defensa, con quien la institución municipal negocia una expropiación para su pase definitivo a la ciudad.

La relación con el Ayuntamiento es ahora fluida, con el desbloqueo de ayudas que "antes no se nos daban" por parte del alcalde, José María Bellido (PP), aunque con sin el respaldo de la parte de Ciudadanos del gobierno municipal, que gestiona el Área de Turismo, de donde no ha llegado, señala Blanco, ningún recurso, lo que le parece "una contradicción absoluta" al ser el espectáculo ecuestre "una de las ofertas turísticas más potentes que hay en Córdoba".

Durante el cierre durante diez de los doce últimos meses, la última vez que las abrió fue en enero pasado, Córdoba Ecuestre, que genera en el mercado el 90 por ciento de sus ingresos, ha recurrido a un ERTE y a un crédito ICO y ahora prepara una recuperación gradual de la actividad, en función de la afluencia de turismo y en la confianza de que el Mayo Cordobés, que el lunes se retoma con la conmemoración del centenario del Festival de Patios, avance hacia una mayor demanda de programación y la puesta en marcha del resto de las actividades, como la apertura de las Caballerizas a las visitas.

Córdoba Ecuestre ya prepara "un gran Cabalcor", la Feria Internacional del Caballo de Córdoba, para septiembre, en la perspectiva de que sea un "buen momento" en la situación sanitaria, se prepara para retomar las salidas internacionales en 2022, hasta ahora dos por año, y afrontar su proyecto de centro internacional del caballo, que tendrá que determinarse cuando el Ayuntamiento resuelva con Defensa la cesión del complejo monumental y, a su vez, el modo en que formaliza la presencia de la asociación en las instalaciones que conserva mantiene abiertas desde 2010.

El recinto que gestiona la entidad, Caballerizas Reales, alberga un edificio histórico que acogió por decisión de Felipe II en 1572 la crianza de los caballos de la Casa Real y que se tiene como una de las cunas del caballo Pura Raza Española.

Álvaro Vega