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El Sevilla aterrizó al mediodía de este viernes en el aeropuerto hispalense, después de que el jueves asegurara en Luxemburgo ante el Dudelange (2-5) la clasificación para los dieciseisavos de la Liga Europa, y jugadores y técnicos se desplazaron directamente a la ciudad deportiva para centrarse en el derbi del domingo en el Villamarín ante Betis.

El entrenador sevillista, Julen Lopetegui, que en Luxemburgo utilizó a los jugadores de su plantilla que menos minutos tienen en LaLiga, no quiso perder tiempo para meterse de lleno en la preparación del partido del domingo.

Para la cita ante el 'eterno rival', el técnico guipuzcoano, en principio, solo tiene las bajas del central portugués Daniel Carriço, con una lesión muscular, y del mediapunta canterano Bryan Gil, que se recupera de una amigdalitis, lo que impidió a ambos desplazarse para el encuentro del torneo continental.

Sin jugadores sancionados, Lopetegui tendrá ahora que ver cómo se han recuperado los futbolistas que jugaron el jueves y para ello tiene programada para el sábado una nueva sesión preparatoria, en ese caso en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán.

El club anunció este viernes que ese entrenamiento previo al derbi, fijado para 11.00 horas, será a puerta abierta en su tramo final con el fin de que la afición sevillista pueda "dar su calor y apoyo al equipo en la última sesión" antes de la visita al barrio de Heliópolis.