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El Sevilla, tercero en LaLiga Santander, regresa a la competición con la exigencia de tener que afrontar un derbi a las primeras de cambio, este jueves en el Sánchez Pizjuán ante el Betis y sin el aliento de su afición, y con el reto de la Champions entre ceja y ceja para defender su puesto en este tramo final.

Después de tres meses sin fútbol por la pandemia de coronavirus y con la incertidumbre, común a todos los clubes, de comprobar cómo le afectará hacerlo a puerta cerrada y sin el apoyo de su gente en el fortín de Nervión, el equipo de Julen Lopetegui vuelve a LaLiga preparado mentalmente e ilusionado por defender su actual posición.

Los sevillistas tienen claro que la meta es retornar, dos campañas después, a una Liga de Campeones que recientemente jugaron tres veces seguidas (2015-16, 2016-17 y 2017-18), aunque, en su lucha con equipos de presupuesto similar, se lo plantean como una "ilusión" y no como una obligación, lo que sí les ocurre, como alternativa, con una Liga Europa de la que son pentacampeones.

El Sevilla, que aventaja en un solo punto a Real Sociedad (cuarto) y Getafe (quinto) y en dos al Atlético (sexto), llevaba seis partidos invicto (2 triunfos y 4 empates -dos en Liga Europa-) cuando se paró LaLiga, justo en una semana de exigencia total con la ida de los octavos del torneo europeo contra el Roma y el derbi.

En su último partido el 7 de marzo, con tantos del holandés Luuk de Jong y del argentino Lucas Ocampos -dos 'intocables' para Lopetegui-, enmendó con un valioso 2-2 en el estadio del Atlético las dudas que generó en su sufrido triunfo anterior ante Osasuna (3-2) y en los dos empates con los que, por el valor doble de los goles fuera, eliminó al Cluj (1-1 en Rumanía y 0-0 en Sevilla).

Ahora, y tras dos meses de trabajo en casa por el confinamiento y con apenas un mes de entrenamiento desde su regreso al césped el 8 de mayo, Lopetegui ha intentado inculcar a sus pupilos que deben dar el máximo, adaptarse lo mejor posible a la nueva realidad y ser fuertes mentalmente para culminar con éxito la temporada.

Para empezar esta atípica recta final de once partidos, al conjunto nervionense, que afrontará además en agosto la reanudación de la Liga Europa con su duelo frente al Roma, le espera una prueba de fuego, todo un derbi contra el eterno rival y sin la fuerza que suele imprimirle el sevillismo en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Aunque en lo que va de campaña el Sevilla ha sumado más puntos a domicilio (24) que en casa (23), este nuevo elemento de jugar sin público abre la incógnita de saber cómo lo gestionará el equipo y si supondrá perder en parte el factor campo de un estadio considerado siempre, en cualquier caso, de los más difíciles de LaLiga.

Además del derbi, a los hispalenses les quedan cinco choques más en su estadio, con otro plato fuerte en su siguiente partido como local al recibir a un Barcelona que se juega el título. Le seguirán Valladolid, Eibar y Mallorca para cerrar, en la última jornada, con la visita del Valencia, rival directo al que ahora saca 5 puntos.

Fuera de casa, los sevillistas se verán las caras con Levante, Villarreal, Leganés, Athletic Club de Bilbao y Real Sociedad, en este último caso otro adversario directo por la Champions.

Para la reanudación de la competición con el Sevilla-Betis, Lopetegui cuenta actualmente con toda su plantilla, salvo el medio serbio Nemanja Gudelj, quien debe cumplir un partido de sanción por cinco tarjetas, aunque el técnico vasco recuperará a uno de sus baluartes en el centro del campo como el brasileño Fernando Reges.

Fernando, uno de los fichajes de este curso y que está dando un gran rendimiento, estaba lesionado cuando el 12 de marzo se paró LaLiga y en principio era una baja de peso para el derbi, y ahora, aunque ya ha superado su dolencia muscular, existe la duda de si, próximo a cumplir 33 años, está en plena forma física después de tanto tiempo de inactividad.