EFEFuengirola (Málaga)

Después de meses sin poder "bajar" a la playa, Andalucía permite, por fin, viajar entre provincias y los cordobeses han sacado sus maletas dispuestos a pasar este primer fin de semana de "libertad controlada" en Fuengirola, "la Cordoba chica".

Las carreteras andaluzas en dirección a la costa mostraban este viernes una inusual actividad en comparación con la registrada durante los fines de semana de los últimos meses y las autoridades pedían "prudencia" a quienes tuvieran intención de desplazarse.

Y es que los cierres perimetrales y las limitaciones a la movilidad vigentes hasta la medianoche de este miércoles, prohibían a quienes viven en provincias del interior, como Córdoba, Jaén o Sevilla, desplazarse a sus afortunadas provincias vecinas para disfrutar del mar y la playa.

SEGUNDAS RESIDENCIAS CERRADAS DESDE NAVIDAD

En esta situación se encontraba Manuel, quien tiene su segunda residencia en esta turística ciudad del litoral andaluz y a la que no había podido venir desde las pasadas fiestas de Navidad, según ha explicado a Efe.

Manuel, igual que otros tantos otros andaluces antes de la pandemia, solía pasar las vacaciones de verano, muchos puentes y algunos fines de semana en este popular municipio costero, "bendecido" con playas de arena blanca y un clima muy agradable, señala.

Por este motivo, tras cien días sin poder visitar su casa, no se lo ha pensado dos veces, ha cogido el coche y se traslado hasta Fuengirola para comprobar de primera mano que todo estaba en orden y disfrutar de unos días de descanso en un escenario diferente que espera poder repetir con más frecuencia ahora que llega el buen tiempo, ha añadido.

COMERCIANTES Y VECINOS, ESPERANZADOS CON LAS VISITAS

Los lugareños se muestran esperanzados ante la llegada de visitantes nacionales y algunos como María, no pueden evitar sonreír al comentar que sus vecinos de la ciudad de Julio Romero de Torres y la Chiquita Piconera se refieren a Fuengirola como "la Córdoba chica".

Estos días han venido algunos, ha indicado a Efe María, pero la mayoría vendrá en julio y agosto como lo han hecho toda la vida; algo que ve "muy normal" ya que en esta provincia hace mucho calor y las "criaturas se achicharran" cuando llega el verano.

Por su parte, Lucía, propietaria de un establecimiento de abalorios en el centro de Fuengirola, o Julia, encargada de una tienda de regalos, ha coincidido al señalar que desde hace unos días se observa más movimiento.

Se nota que ya se puede viajar y que ha llegado gente de fuera, aseguran a Efe complacidas ante la situación y las posibilidades de que la actividad económica comience a recuperarse después de un año tan duro.

Esther Gómez